
Ficha técnica:
Director: Kim Ki-duk
Guión: Kim Ki-duk
Fotografía: Hwang Cheol-hyeon; Música: Park Ho-jun; Montaje: Hang Seong-won;
Cast: Jo Jae-hyeon (Han-ki), Seo Won (Sun-hwa), Kim Yun-tae (Yun-tae), Choi
Duek-mun (Myoung-soo), Kim Jung-young (Eun-hye), Nam Gung-Min (Hyun-su)
Corea del Sur, una producción LJ Films; Productores: Kim Seung-beom
(productor ejecutivo) / Lee Seung-jae
100 minutos; Color; Idioma original: Coreano; Ratio
original: 1.85:1; Estrenada en Corea del Sur el 11 de enero de 2002
Web oficial:
http://www.badguythemovie.net/
Sinopsis: Han-ki es un hombre
silencioso y extremadamente violento, que trabaja como proxeneta y matón en
un burdel, que se encapricha obsesivamente de Sun-hwa, una joven estudiante
inocente. El mundo de luz y esperanza de ella contrasta con la desesperada
mugre del mundo de él, que movido por la lujuria de su irrefrenable deseo
decide acabar con toda la inocencia de ella y arrastrarla a su mismo nivel:
sólo así quizás deje de anhelarla, o al contrario ella pueda ser suya. Se
encarga de prepararla una trampa que arrastrará a la muchacha hasta el mundo
de la prostitución, prácticamente prisionera del burdel en el que tendrá que
hacer la voluntad de todo hombre que pague por ello, mientras Han-ki observa
oculto tras un espejo. Pero algo ocurre con este terrible cambio, en la
joven parece desatarse un lado oscuro insospechado, y en el violento
delincuente parece abrirse una herida existencial que hasta ese momento
había procurado ignorar según se va enamorando más hondamente... Así, hombre
y mujer, víctima y verdugo, resultan ser almas gemelas, perdidas en un
infierno...
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Comentario:
Con “Bad Guy” Kim Ki Duk aparentemente cierra un ciclo de su filmografía.
Digo aparentemente porque la violencia y la crueldad, en este caso emocional,
seguirán siendo una constante dentro de sus películas, pero es “Bad guy” con la
que, de momento (y sin aventurarme a que en el futuro vuelva a las andadas), esa
poética de la violencia más visceral, física y descarnada se sublima y da paso a
curar las heridas espirituales que ella ha causado, sirva como ejemplo ese otoño
de “Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera” o la cura de esperanza en
, a la mi entender, bastante sobrevalorada “Hierro 3”. No quiero decir
que en “Bad guy” o incluso en “La isla” no esté presente esa
escarificación interior que sufren los personajes de sus películas, sino que el
tratamiento en la relación causa-consecuencia es más explícito.
“Bad guy” es una
película sobre el amor y el deseo, así de claro. Sobre el amor entendido como
brutal pasión , como tormento y como redención, porque a veces nos salva la
vida. Kim Ki Duk nos cuenta la historia de un delincuente que,
perdidamente enamorado de una joven que él presume inalcanzable desde el momento
que la ve, acaba embaucando a la susodicha para que se vea obligada a ejercer la
prostitución en un burdel que él regenta, mientras él la espía en secreto. A
primera vista, el argumento es poco plausible (por no a decir verdad,
esperpéntico), pero es resumen de esa primera etapa excesiva en la obra del
coreano: pura avalancha emocional que sumerge a sus criaturas y al espectador en
un torbellino agotador. No importa el exceso, sino el efecto, la impresión y
contagiar al espectador de esa tragedia, de esa pasión, quizás porque Kim Ki Duk
se atreve a poner el dedo en la llaga y situarnos en nuestra más básica
humanidad, en la pérdida del control, ahogados en nuestra propia alma, incapaces
de controlar lo que sentimos. No es difícil imaginar que más de uno de nosotros
, presa del deseo, obraría con la mayor crueldad, como el protagonista de esta
película, sin importarle las consecuencias con tal de estar cerca de quien
desea. No puedo ocultar que escribo esto con una sonrisa, porque si bien la obra
de Kim Ki Duk es dura, cruel y tortuosa, es enormemente romántica.
¿Contradicción?, en absoluto. No es más que la obra de alguien que sabe que,
aunque duela y sea una ilusión, el amor lo es todo.
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