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Batman Begins
(2005)
![]() Ficha técnica: Director: Christopher Nolan Guión: Christopher Nolan / David S. Goyer Fotografía: Wally Pfister; Música: James Newton Howard / Hans Zimmer; Montaje: Lee Smith; Casting: John Papsidera / Lucinda Syson; Decorados: Paki Smith; Vestuario: Lindy Hemming; Efectos visuales: BUFF / MPC / The Senate VFX / Double Negative / Rising Sun Pictures
Cast: Christian Bale (Bruce Wayne/Batman), Michael Caine (Alfred), Liam
Neeson (Ducard), Katie Holmes (Rachel Dawes), Gary Oldman (Jim Gordon),
Cillian Murphy (Dr. Jonathan Crane), Tom Wilkinson (Carmine Falcone), Rutger
Hauer (Earle), Ken Watanabe (Ra's Al Ghul) Sinopsis: La trágica muerte de sus padres en un oscuro callejón de Gotham City dejó profunda huella en Bruce Wayne. Incapaz de encontrar consuelo y reposo decide embarcarse en un viaje a los confines del mundo en busca de respuestas a su inquietud y su irrefrenable sed de justicia. En un remoto paraje de extremo oriente conocerá a Ducard, un enigmático individuo dispuesto a adiestrarle en las más sofisticadas técnicas físicas y mentales que harán de él un hombre semi invencible. El problema es que Ducard no es sino un esbirro del super criminal Ra's al Guhl que quiere que el joven Bruce lidere la siniestra Liga de las Sombras que deberá hacerse con el control de Gotham. Pero Wayne quiere combatir el crimen, no unirse a él. Ya conoce las respuestas a sus preguntas. Así con la ayuda de su inseparable mayordomo Alfred dará forma al arma definitiva para combatir a Falcone y demás delincuentes que asolan su ciudad natal: Batman, el invisible justiciero nocturno. Para ello deberá enfrentarse al temible Espantapájaros, proteger la vida de Rachel, su amor desde la infancia convertida en ayudante de fiscal del distrito, y poner freno una amenaza fantasma, la de un viejo conocido que no es lo que aparentaba ser: Ra's al Guhl
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Crítica de Javier Ludeña: Quizás el referente más claro e inmediato a este "Batman Begins" sea "Spider-man" y su secuela, de Sam Raimi. Empecemos por ahí, por el principio, y digamos que estamos ante una excelente película "dentro de lo suyo", es decir, el género de superhéroes, pero que desgraciadamente no trasciende de ahí. Tal vez a eso se deba mi decepción, a que viniendo de Christopher Nolan, autor de "Memento" (una de las mejores películas de los últimos diez años) y de la muy estimable "Insomnio", todavía esperaba más. Cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío, pero lo cierto es que este Batman no escapa a su banalidad y a su estigma de ser, ante todo una película de acción. Naturalmente que si decimos que es buena, e incluso excelente, es porque ofrece algo más: un tratamiento más cuidado y adulto de las motivaciones de Bruce Wayne para convertirse en Batman y un personaje de una entidad dramática muy superior al héroe convencional al uso de este depauperado (por sí mismo, desde dentro) subgénero, inspirándose de manera harto evidente en el imprescindible cómic de Frank Miller, "Batman Año Uno". También "Spider-man", insistimos, ofrecía una visión más cuidada y creíble del aspecto humano del héroe, presentándonos un Peter Parker real, con sentimientos y profundidad psicológica. En ese sentido, permítanme mantener los paralelismos. Pero si luego en "Spider-man" la necesidad de avanzar la trama hacia una aventurilla superheroica más o menos espectacular obliga a este planteamiento a relegarse a un segundo plano en beneficio de una lucha absolutamente convencional y trillada contra un villano pésimamente retratado (el Duende Verde, típico malo de cartón piedra, científico de buenas intenciones al que algo de falla y de pronto se vuelve psicótico, qué novedad) y de interés igual a cero, en "Batman Begins" no pasa algo muy distinto. También aquí lo peor de la película son los villanos, y por lo tanto el motor de la acción. El mafioso Falcone resulta finalmente demasiado blando y fácil de eliminar, el Espantapájaros no está bien desarrollado y carece de motivaciones interesantes que le den un corpus dramático propio, y Ras'Al Gul... lo de Ras'Al Gul clama al cielo, un malo prototípico de calado insignificante, que no respeta en absoluto a su homónimo de los cómics, y que realmente no aporta gran cosa. Así pues, qué tenemos: un comienzo prometedor, a pesar de demasiados flash-backs de la infancia, como si tal periodo nos importara más allá del par de anécdotas generadoras de consecuencias posteriores; tenemos un hèroe de carne y hueso creíble e interesante, con inquietudes y dudas morales (la justicia, la venganza, el bien, tres cosas que no siempre coinciden) y tenemos sobre todo una Gotham estupenda, maravillosa, que libre de la parafernalia circense del excesivo Tim Burton, ofrece una visión casi de serie negra, un ambiente de corrupción, crimen y miseria, suficientemente sórdido por sí mismo como para necesitar la intervención de un superhéroe. Pero cuando el superhéroe aparece, todo se convierte en una persecución constante. El guión de David S. Goyer ("Dark City", la trilogía "Blade") está bien escrito, sí, cuidado, y la dirección de Nolan está muy bien, con mucha inspiración en lo que a fotografía y puesta en escena se refiere a los mejores momentos de un Ridley Scott en "Blade Runner", pero de nada sirve si lo que se cuenta es demasiado en muy poco tiempo, y además apenas se ve nada con suficiente claridad. Hablemos por ejemplo de las escenas de lucha, por ejemplo, en las que apenas se discierne un pimiento, es imposible saber quién pega a quién o qué está pasando, como contagiado del mal del baile de San Vito que adolece el cine épico actual; o hablemos de la escenita de persecución con el Bat-movil, demasiado larga, llena de chistecitos propios de una mala película de Michael Bay, y totalmente impropia del resto del tono de la película. Según se acerca el desenlace es todavía peor, a partir de la destrucción del mansión Wayne la película es verdaderamente pésima, y el enfrentamiento final es de lo más trillado y previsible visto en muchos años. Rayos, quizás no tantos... desde "Spider-man". Claro que la película tiene un reparto de campanillas, Christina Bale está muy bien, Michael Caine aún mejor, Lian Neeson, Rutger Hauer, Morgan Freeman, Gary Oldman, todos buenos. Con la salvedad de la insulsa Katie Holmes, más famosa últimamente por ser la nueva novia de Tom Cruise, y que como siga actuando como en esta película no pasará de hacer ese papel. Claro que también es un film entretenido e incluso emocionante que se sigue con mucho interés, pero... Es decir, que si les gustó "Spider-man", esta también les gustará, es otra buena película de superhéroes, como también lo son las dos de "X-Men" de Brian Singer (que ahora está trabajando en la nueva "Superman"), sobre todo la segunda. Y hablando de Singer... el caso de Nolan puede ser muy parecido al suyo: ya está pensando en encargarse también de la próxima película de Batman, con lo que de nuevo tenemos que mirar el vaso medio lleno o medio vacío: qué bien, que buenos directores estén dignificando un género como éste... y qué mal, que nos estamos perdiendo la posibilidad de que hagan películas con un poco más de enjundia. Una lástima. Una buena película. Ambas cosas. Estoy algo confuso.
Crítica de Paco Latorre:
Así pues, centrados en la película desde luego que tras los atentados al buen gusto y a la sensatez del espectador que Joel Schumacher había perpetrado convirtiendo a Batman en un justiciero mariconazo dentro del circo de locas que fueron las dos entregas que dirigió , la nueva entrega del hombre murciélago lo tenía todo para convertirse en un hit tanto para el aficionado a los comics, como al género fantástico como a la masa engullepalomitas, y si me apuráis hasta para el degustador de cine de autor sin prejuicios: un reparto de bambalinas, Christopher Nolan dirigiendo , un guión respetuoso con la aureola del personaje... Ahora bien, desde mi punto de vista, el principal problema que se encuentra “Batman begins” es que a fin de cuentas es precisamente una película de Batman (y por suerte esta vez SOBRE Batman), y es una superproducción de Hollywood que, por ley, debe hacer unas concesiones a su propia ontología. Todos los aciertos (que no son pocos) de la película se ven engullidos por ella misma al tener que pasar por el inevitable filtro de su propia naturaleza. Intentaré explicarme: Vaya por delante que como película de aventuras y de entretenimiento “Batman begins” funciona sin discusión alguna. El ritmo de la película es trepidante y sabe usar los recursos necesarios jugando con el carisma de sus personajes para que uno obvie las dos horas y pico que dura el invento. Pero parece que a ella misma le de miedo llegar más allá de donde debería llegar. Un personaje como Bruce Wayne , con tantos matices y tantas posibilidades , acaba siendo reducido psicológicamente hasta frases que parecen lemas de libros de autoayuda. Nolan se preocupa en la primera parte de la película de mostrar un retrato interior de Bruce Wayne/Batman tratado con muchas superficialidad en las anteriores películas del personaje, y aunque el personaje de Ducard, su mentor espiritual, parece una mezcla entre un psicólogo argentino y un Charles Bronson empachado de doctrina zen , el análisis de las diatribas interiores de Wayne funciona y resulta convincente hasta que , de forma drástica, se simplifica llegando a una melopea entre lo justo, lo bueno y lo malo que echa por tierra cualquier signo de audacia en plantear los dilemas interiores de un ser corrompido por el odio , el miedo y el sentimiento de venganza. Son los momentos Nolan lo que dotan de cierta energía anormal a la película. Las constantes referencias a la identidad y el miedo que tanto Batman como El Espantapájaros muestran, consagrados en unos contados momentos donde no hay misericordia con el espectador y la locura y la oscuridad invaden la pantalla convirtiéndola en un carnaval de las sombras del alma, desmelenándose Nolan con un tratamiento visual digno de una alucinación de Bacon. Mención especial para El Espantapájaros, de lejos el mejor villano de la saga por ser el más humano y , como tal, el más cruel y terrorífico. Si quitamos esto, ¿qué nos queda? pues una entretenida película de aventuras que padece del mal de Michael Bay, léase escenas de acción confusas con tropecientos planos mal montados por segundo, chistes malos, historia de amor tirando a tópica y mucha fanfarria ruidosa; que a día de hoy supera a la media de blockbusters que nos puebla . Aunque uno se sigue lamentando de lo que pudo ser y de lo que en realidad es. O más bien, tenía que ser.
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