|
|
|||||||
|
|||||||
![]() Ficha técnica:
Director: David S. Goyer Sinopsis: Un evento apocalíptico podría cambiar el control del planeta de los humanos a los vampiros. Blade es la única persona que puede frenar la victoria vampírica y evitar que el mundo sea un “Planeta de los vampiros”. Para dificultar la tarea de Blade, los vampiros urden una campaña para hacerlo parecer un asesino en serie, y pronto el FBI comienza a seguirle la pista. Con sus movimientos claramente limitados, Blade tiene que aceptar la ayuda de un grupo de cazadores de vampiros humanos que van tras la pista de Drake, reencarnación del mismísimo Conde Drácula.
|
Después, y además de estos vástagos putativos, a "Blade" le siguió una ineludible secuela oficial, "Blade II", de la que se encargó en 2002 nuestro querido Guillermo del Toro, dándole a la película un planteamiento más abiertamente autoparódico, lo cual fue todo una cierto a ojos de los que como yo, pensamos que la película original ya era demasiado tonta como para ser tomada en serio. Y ahora estamos aquí, tercera parte habemus, y en principio dicen que con esto se cierra la trilogía y que no habrá más. El tono de "Blade Trinity" es una especie de punto intermedio entre la primera película y la segunda, menos desenfadado que el de del Toro, noticia que posiblemente agradará a los fans del "Blade" original, pero con un énfasis especial en el "alivio cómico" de la película.
Goyer, comenzó su carrera como guionista para la productora Full Moon de los hermanos Band, escribiendo títulos como "Demonic Toys", "Dollman vs. Demonic Toys" o "Arcade". El salto a un Hollywood con más dinero lo dio encargándose de la secuela de El Cuervo: "El cuervo, ciudad de ángeles", la adaptación del clásico de Heinlein "The puppetmaster", y obtiene el reconocimiento con el guión de "Dark City". A continuación vino la saga "Blade", y a corto plazo tiene pendiente de strenarse sus guiones para el esperado "Batman Begins" de Christopher Nolan, y el algo menos esperanzador "Ghost Rider" ("El motorista fantasma") de Mark Steven Johnson (el de la insoportable "Daredevil"). Como director, en realidad "Blade Trinity" no es su primera película, ya había hecho otra en 2002 llamada "ZigZag", precisamente con Wesley Snipes, y en un tono realista y social desde luego muy distinto. El añadido de esta entrega trata de diferenciarla y ampliarla con respecto a sus antecesoras, es la aparición de nuevos personajes sacados también del cómic "La tumba de Drácula" (recuerden: en donde Blade apareció por primera vez), tales como Frank Drake (interpretado por Dominic Purcell), un descendiente del mismísimo Conde Drácula y villano de esta película, o Hannibal King (Ryan Reynolds), personaje mítico de la serie, que junto con un personaje femenino interpretado por la atractiva Jessica Biel ("La matanza de Texas 2004"), aquí aparece formando un par de jóvenes cazavampiros llamados NightStalkers, y que ya nacen con vocación de tener su propio spin-off cinematográfico muy próximamente. En realidad, ninguno de estos viejos conocidos del cómic son fieles a las viñetas: Annibal King es el toque cómico constante de la película, y como era de esperar a la Biel le toca dar la obligada replica femenina a Wesley Snipes, por aquello de la corrección política, las chicas duras y activas, etc, etc, y como suele ser habitual en ella, disfrutamos de su vestuario y de lo que se vea por debajo.
Tras esta película, Snipes, que además es uno de los productores, tiene la intención de concentrar sus fuerzas en adaptar otro personaje de color típico de los cómics Marvel: Pantera negra, de manera que podría tomar visor de verosimilitud que éste fuera el "Blade" final, y que los ya referidos NightStalkers (Reynods y Biel) tomaran el relevo con una franquicia nueva. ¿Qué debemos esperar de "Blade Trinity"?
Un film de acción y pocas sutilezas, cuero y acero, fuego, explosiones y sangre,
katana y balas, carreras y patadas, discotequero y sin más pretensiones que la de impactar
resultando espectacular. ¿Lo conseguirá? En seguida lo sabremos. Opinión : De "Blade Trinity" no cabían esperarse grandes cosas, teniendo en cuenta que ni siquiera la primera era una buena película. De hecho, se intuía que íbamos a ver una película mala. ¿Pero hasta qué punto de mala? Nadie niega que tiene momentos divertidos, chistes que de puro subdesarrollados funcionan, y algunas escenas de mucho vigor. Ahora bien, todo lo demás es un desastre.Empezando por el guión, uno de esos guiones caprichosos y absurdos a los que nos tiene acostumbrado el peor cine de acción, que plantea situaciones para olvidarlas al instante (¿qué pasó con Blade en los medios de comunicación, o perseguido por el FBI, o qué poca importancia tiene la nueva muerte de Whitsler?), o apunta ideas que luego no desarrolla (el control que la Nación Vampiro parece ejercer sobre la política y los medios de comunicación de los humanos, o los sentimientos de soledad de Blade), presenta personajes que no vuelven a salir y carecen de cualquier entidad (el jefe de policía, los secundarios de los NightStalkers -incluida esa ciega tan absurda-), sugiere que algunos personajes tienen un gran poder para luego desmontar la idea (el propio Drake, que de ser una deidad cuasi-todopoderosa se queda en un mero luchador de pressing catch tontorrón y tarugo), etc. Y a cambio, presenta unos villanos ridículos y unidimensionales, unos buenos iguales, una relaciones causas/efectos completamente caprichosas, inenarrables deus ex machina, y un continuo bombardeo de chistes verbales. Es decir, una auténtica bazofia de historia, no sabemos si empeorada aún más por algún remontaje, o parida directamente de la pluma de David Goyer de esta guisa. A continuación tenemos la dirección de Goyer. ¿Y qué sabe hacer? Hace lo típico y lo normal cuando no se tiene ninguna idea y se quiere facturar un producto industrial actual: cámaras que giran 360 grados, cámaras lentas, stedy-cam, cámara que sube, que baja, que no se está quieta, en definitiva. Un odioso montaje paralelo de planos muy cortos en muchas acciones impide que las peleas, una de las gracias de la función, se puedan ver bien. Y para coronarlo todo, una banda sonora de rock-industrial (bases electrónicas con guitarras cañeras). Es decir, el signo de los tiempos. No merece la pena extenderse más. ¿Se le puede recomendar a alguien? Con todo y sin embargo sí: a todos aquellos capaces de divertirse con más de hora y media de descerebre, chistes malos y peleas imposibles, y de mirar este tipo de cine con ojos desprejuiciados, que disfrutasen con ambas partes de "Blade". Todos los demás, abstenerse. |