
Ficha técnica:
Director: Chen Kuo-fu
Guión: Chen Kuo-fu / Su Chao-Bin
Fotografía: Arthur Wong; Música: Lee Sin-yun; Montaje: Chen Kuo-fu / Wei De-sheng:
Casting: Kuo Jia-fung / Lee Shiu-lan: Director artístico: Silver Cheung /
Ringo Fung / Eddie Wong / Timmy Yip; Decorados: Ringo Fung / Eddi Wong;
Vestuario: Angelo Castilho / Timmy Yip; Supervisor de efectos especiales:
Nick Nicolaou;
Cast: Tony Leung Ka Fai (Huang Huo-tu), David Morse (Kevin Richter), Rene
Liu (Ching-fang), Leon Dai (Li Feng-bo), Kuei-Mei Yang (Coroner), Sihung
Lung (Taoist Expert), Brett Climo (Serial Killer), Wei-Han Huang (Mei-Mei)
Taiwan / Hong Kong, una producción COLUMBIA PICTURES FILMS PRODUCTION ASIA /
NAN FANG FILMS PRODUCTIONS
Productores: Chen Kuo-fu Chen / Chih-ming Huang / Ricky Strauss (productor
asociado) / Wei De-sheng (productor asociado); 110 minutos; Color; Idioma
original: Chino mandarín / inglés;
Ratio original: 1.85:1 Fue estrenada en Taiwán el 22 de octubre de 2002
Sinopsis:
Una serie de asesinatos sacuden Taipei, la bulliciosa capital de Taiwán, en
donde la alta tecnología y el futuro se da la mano con la tradición y la
creencia en los fantasmas. El detective Huang Hou-tu se hace cargo del caso, a
pesar de que se encuentra en un momento delicado en su vida: su mujer se está
divorciando de él, y en el cuerpo de policía le hacen la vida imposible como
represalia por ayudado a esclarecer un caso de corrupción interna. Como
claramente se trata de un caso de asesino en serie, y en Taipei no tienen
experiencia al respecto, sus jefes piden ayuda al FBI americano, y el agente
Kevein Richter es enviado a la isla para colaborar en la invetigación. Ambos
hombres, colaborando juntos, encuentran un patrón en común en todos los
crímenes: algo relacionado con un antiguo diagrama taoísta y los niveles del
infierno...
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Comentarios:
Coproducida por la división asiática de
la multinacional norteamericana Columbia, en un intento de asentar su presencia
en el mercado de extremo oriente, y con la presencia como co-protagonista de
David Morse (actor fetiche en las dos primeras películas de Sean Penn: "Extraño
vínculo de sangre" y "Cruzando la oscuridad"), se trata a todas luces de un
producto destinado a nadar entre dos aguas, dirigido tanto a su difusión en los
canales asiáticos como a su exportación a Occidente, con un claro regusto a "Seven",
y aparecida prácticamente en la misma época que su otro referente, el éxito hong-konés
"Infernal Affairs" (posteriormente alargado hasta trilogía), como para
contentar a unos y otros.
Hay que tener en cuenta que jamás se había rodado
una película como ésta en Taiwán, rodada además por toda una institución dentro
de la cinematografía de aquel país: Chen Kuo-fu (prestigioso crítico de
cine antes de ser director, y autor de algún éxito del cine taiwanés en
festivales de todo el mundo como "The Personals").
A
pesar de su abierta intencionalidad que no engañará a nadie, y de los citados
referentes, se ha hecho un esfuerzo importante en los aspectos localistas del
guión, y sobre todo se ha fomentado el elemento sobrenatural de la trama. El
argumento utiliza la creencia taoísta de que puede ser conseguida la
inmortalidad, el tema de los cinco niveles del infierno, y otros elementos de la
mística y la superstición autóctonas.
Cabe destacar, que al igual que dentro de la
película llaman a un agente americano para resolver algo que a los profesionales
locales les viene grande, para los efectos especiales de esta película llamaron
realmente a alguien de los USA: Ted Nicolaou ("Matrix")
No confundir al actor Tony Leung Ka-fai,
protagonista de esta película y al que también conocemos de la reciente "El tren
de Zhou Yu", con el famoso actor chino Tony Leung Chiu Wai, más conocido todavía
entre nosotros por las películas de Won Kar-wai ("In the mood for love", "2046")
o por otras como "Hero", y protagonista, casualmente, de la serie "Infernal
Affairs".
Crítica:
El loable primer intento de la
cinematografía taiwanesa por conseguir un thriller a lo "Seven" se
salda con un balance un tanto negativo. La película desgraciadamente hace aguas
por todas partes, comenzando por el guión, carente del más mínimo sentido y
desestructurado hasta lo exasperante, a continuación por el modo traqueteante y
carrasposo en que presenta a sus personajes principales en el primer cuarto de
hora, y como no, debido a que Chen Kuo-fu no acierta a darle a las
imágenes el tono necesario, ni tan quisiera en los momentos más sugerentes del
film. Está claro que el director sabe hacer cosas con la cámara, pero no son las
más adecuadas para un película de género. Ni el tono moderadamente estilizado de
la fotografía no alcanza a compensar que el montaje es en ocasiones un verdadero
desastre y rompe con el suspense. Especialmente delirante y sin sentido es el
tramo final de desenlace, que conjuga lo ñoño y lo caprichoso en diez minutos en
los que parece que la película esté en todo punto improvisando. Lo único que
logró despertar mi interés en este baile de tópicos de película de pareja de
polis tras misterio (no muy lejos de "Expediente X", porque además uno
cree y el otro no) transportados defectuosamente a un contexto taoísta, son
ciertas ideas reflejadas en el fondo de la película acerca de la sociedad de la
antigua Formosa, tales como sus posturas frente a los occidentales, su modo de
entender el orgullo, o sus acuerdos políticos en materia de inmigración con
países de la zona tales como Filipinas, etc.
Otro
punto curioso que cabe destacar, es la fuerza de muchas de sus imágenes, que no
escatiman en el gore, y eso que, por lo que dicen, la versión estrenada en las
pantallas españolas es una versión cortada y suavizada. Como muestra un botón:
la película comienza con un plano de una operación de cesárea bastante
explícita, y a continuación pasa a un plano muy detallado del cadáver del
bebé... que ha nacido muerto. Dada la tibieza del resto de niveles del
material, semejante empuje llama mucho la atención, quizás atrapando a "Double
visión" en el terreno de influencia del cine más cañero de Asia, como por
ejemplo los célebres Categoría III de Hong Kong.
Reservada exclusivamente para
coleccionistas de exotismos al estilo "Mondo Macabro", más acostumbrados a
disfrutar con productos de imitación tan pintorescos como éste.
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