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  Artículos - Cine

El grito ("The Grudge", 2004)

Ficha técnica:

Director: Takashi Shimizu
Guión: Stephen Susco sobre el original de Takashi Shimizu
Fotografía: Lukas Ettlin / Hideo Yamamoto; Música: Christopher Young; Montaje: Jeff Betancourt: Casting: Nancy Nayor / Kelly Wagner;
Cast: Sarah Michelle Gellar (Karen Davis), Jason Behr (Doug), William Mapother (Matthew Williams), Clea DuVall (Jennifer Williams), KaDee Strickland (Susan Williams), Grace Zabriskie (Emma Williams), Bill Pullman (Peter Kirk), Rosa Blasi (Maria Kirk)
USA / Japón / Alemania, una producción GHOST HOUSE PICTURES / SENATOR INTERNATIONAL / VERTIGO ENTERTAINMENT / RENAISSANCE PICTURES.
Productores: Doug Davison / Joseph Drake (productor ejecutivo) / Aubrey Henderson (co-productor) / Taka Ichise / Nathan Kahane (productor ejecutivo) / Michael Kirk (co-productor) / Roy Lee / Carsten H.W. Lorenz (productor ejecutivo) / Sam Raimi (productor ejecutivo) / Shintaro Shimosawa (co-productor) / Robert G. Tapert
96 minutos; Color; Idioma original: Inglés / japonés; Ratio original: 1.85:1; Fecha en que fue estrenada en USA: 22 de octubre de 2004; Web oficial:
http://www.sonypictures.com/movies/thegrudge/site/flash/

Sinopsis: Karen es una estudiante de intercambio norteamericana que realiza trabajos sociales en Japón. Un día, acepta reemplazar a una enfermera que no se ha presentado a su trabajo y se va a cuidar a una anciana que vive en una modesta casa de Tokio. La mujer se llama Emma y está en estado catatónico y su vivienda parece abandonada. Cuando empieza a ocuparse de la enferma, Karen escucha unos extraños ruidos que parecen arañazos y que proceden del piso superior. Lo que la joven no sabe, es que la casa está poseída por un aterrador poder sobrenatural que destruye las vidas de todos los que entran en la casa, una especie de maldición, una plaga, que hace que las personas que entran acaban muertas. Y como un círculo mortal, cada muerte provocada por esa maldición, implica el nacimiento de una nueva víctima. Toda una cadena de terror. 

 

Notas: Presentada en España en el último festival de Sitges con la presencia de su protagonista, Sarah Michelle Gellar ("Buffy cazavampiros", "Scooby Doo"), ésta nos declaró durante la rueda de prensa que ella comprendía que un director realice varias veces sucesivas una misma película siempre que cada vez lo haga con más medios, y por lo tanto más opciones de desarrollar sus ideas tal y como eran originalmente. Hasta ahí bien, pero resulta cuando menos llamativo, no obstante, el caso de Takashi Shimizu, el director japonés que, con ésta, ya ha rodado prácticamente la misma película en cinco ocasiones, y que, en cada una de ellas, ha obtenido resultados más bien idénticos con total independencia de los medios que se supusiese que tenía a su disposición.

La maldición de "La maldición", valga la redundancia, comienza en 2000, cuando Takashi Shimizu dirige un primer telefilm que en Japón fue visto en TV y video, llamado "Ju On" (distribuido diréctamente en DVD en España por DeAplaneta con el título de "Ju On (La maldición)"). Trataba sobre la maldición que pesa sobre una casa típica de suburbio de Tokyo, en la que un hombre había asesinado violentamente a su mujer Kayako y a su hijo Toshio. Kayako (la mujer del pelo largo que emite un ruido grimoso) y Toshio (el niño azul que maúlla como un gato), devenidos en terroríficos fantasmas, horribles fuerzas sobrenaturales, han arrojado sobre el escenario de su muerte todo su rencor y su rabia, y una maldición de la que parece que no hay forma de escapar: Todo el que entra en la casa muere, y todo aquel que se relaciona en las horas previas de su muerte con éste que ha entrado, acaba, de un modo u otro, entrando también, y convirtiéndose en la siguiente víctima, creándose una cadena sin fin.

Pero en realidad "Ju On" no era más que un mosaico de sustos y secuencia pavorosas. A Shimizu, autor igualmente del guión,  no le interesan para nada ni los personajes, ni la coherencia general y cronológica de la historia, ni mucho menos el ofrecer algún tipo de idea adicional sobre la eterna venganza de estos fantasmas. Muy al contrario, destaca por una cierta cualidad surrealista, y por la manera tan franca y sistemática que tiene de ordenar el material de manera que cada capítulo de la película conduzca, inexorablemente a un susto lo más impactante posible. Ordenada por lo tanto en episodios casi autoconclusivos que atienden al nombre de la víctima que en él va a toparse con Kayako y Toshio, "Ju On" no es más que un ciclo repetitivo, pero aún capaz, desde un punto de vista cinematográfico, de ofrecer un crescendo de intensidad. Por lo demás, la película carece de otra estructura o evolución de trama, según la concepción clásica y monolítica que tenemos de ello, lo cual incluso la cubre de un aire vanguardista gratificante y muy atrayente, por qué no decirlo.

Y como "Ju On" fue un éxito, aquel mismo año Shimizu volvió a repetir la fórmula en una continuación también para TV y video, "Ju On 2" (la inédita en España), que no era más que una prolongación de lo mismo con exacto esquema y sustos parecidos, aunque no por conocidos menos eficaces. La nueva telemovie fue otro éxito, y el productor Takashige Ichise le dijo al director: "hagamos esto mismo para el cine".

Y así surgió en 2003, y dirigida de nuevo por Takashi Shimizu, "La maldición" ("Ju On: The Grudge"), remake en toda regla de ambos telemovies mezclados, rodado ya para la gran pantalla, y estrenada con enorme éxito internacional, incluida España. Película probablemente de sobra conocida por el lector, el esquema de "La maldición", repetía, consecuentemente, todo lo dicho del "Ju On" original, conservando todo su delirio terrorífico y el orden en mosaico, y no añadiendo prácticamente nada salvo el formato panorámico y el resto de ventajas que se deducen del uso del 35mm. Y poco después, para continuar la saga de éxitos, "La maldición 2" ("Ju On The Grudge 2"), con algunas novedades argumentales e influencias recogidas de varias películas occidentales ("Pesadilla en Elm Street", "Hellraiser", etc), pero básicamente siendo más de lo mismo, y lo más llamativo todavía: dirigida de nuevo por Shimizu.

Por eso, cuando el año pasado desde Hollywood, y en el actual fervor que existe por comprar los derechos de éxitos del cine asiático y hacer versiones americanas ("The ring", "Dark Water" que nos llegará inminentemente con Jennifer Conelly, "The Eye" como proyecto ya en marcha, etc), se compró la opción de adaptar "Ju On", alguien debió de sugerir que porqué no encargársela al hombre que mejor la conoce, y que de hecho ya la había rodado cuatro veces: Takashi Shimizu. Paralelamente, alguien hizo una sugerencia similar sobre Hideo Nakata, director de la original japonesa de "The Ring" (Ringu), para dirigir la secuela "The Ring 2" (próximamente en nuestras pantallas), de manera que los lazos lucrativos entre USA y Japón parece que se están estableciendo fuertemente.

Otra cosa sorprendente del caso, es que a pesar de que la parte más importante de la producción es americana, Shimizu logró convencer a las productoras de Hollywood para rodar la película en su propio país, Japón. Y no sólo eso, sino que al hacerlo utilizó parte del equipo de sus anteriores películas de la saga, como los actores Takashi Matsuyama, el niño Yuya Ozeki (Toshio) o Takako Fuji (su madre Kayako), e incluso los mismos decorados (la misma casa, concretamente) que ya había usado en "La maldición". Bien entendido: son los mismos fantasmas y en la misma casa... solo que esta vez asustarán a algún que otro americano...

Entonces: ¿qué aporta este "El grito"? Mirada como película de terror en sí misma, es disfrutable y eficaz, los sustos están a la altura, y a los que no conozcan las películas originales japonesas, ninguna de ellas, les llamará la atención. El problema es precisamente que las películas japonesas existen, y que este remake es una mera copia, secuencia a secuencia y en ocasiones plano a plano, de la película que entre nosotros conocemos como "La maldición". Tan sólo hay una escena que está sacada de manera intertexual del guión de "La maldición 2" (es decir, que tampoco es original), y algún detalle que remite al primer "Ju On" para TV y video. El resto, es básicamente una revisitación de todo lo ya conocido, y que gracias (o por culpa de) a esa repetición de actores y decorados, le hacen al espectador tener una extraña sensación de haber estado ya allí, todo el rato. Lo cual no quiere decir en absoluto que se nos haya ahorrado el toque americano: en lo único en que esta película difiere de las originales, es en que se ha allanado en gran medida su estructura de mosaico dotándola de un cierto intento de linealidad capitular, y se ha tratado por todos los medios de ofrecer una perspectiva más comprensible al espectador (al igual que se hizo con "The Ring", cuya versión americana era una simplificación de la japonesa, incluso hasta el punto de, paradójicamente, hacerla aún más absurda). Conseguido o no esto, lo cierto es que el resultado no es tan distinto de sus predecesoras. No pienso que sea peor, pero tampoco es mejor. Así pues, ¿dónde quéda la versión de Sarah Michelle Gellar de ese director que rehace su propia película una y otra vez por disponer en cada versión de más dinero? Si cada versión es milimétricamente igual (o incluso un poquito menos fresca) que la anterior, ¿qué ha ganado? ¿Qué está haciendo Takashi Shimizu (al cual, aparte de estas películas, sólo le conocemos una de las secuelas de otra de las franquicias de terror japonés de éxito: Tommy: "Tommy Rebirth", y un film algo más personal protagonizado por Shynia Tsukamoto y muy influido por él, y que vimos en el pasado Sitges: "Marebito")?

Uno de los productores de esta "La maldición" americana, llamada entre nosotros desde ahora "El grito", es nada menos que Sam Raimi. La película fue el éxito sorpresa del pasado otoño en USA, en donde recaudó 39 millones de dólares sólo en el primer fin de semana. Obviamente, ya se está hablando de una próxima secuela. ¿Otra vez dirigida por Shimizu?

 

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