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Los 4 fantásticos ("The Fantastic Four", 2005)

Ficha técnica:

Director: Tim Story
Guión: Michael France / Mark Frost
Fotografía: Oliver Wood; Música: John Ottman; Montaje: William Hoy; Casting: Heike Brandstatter / Nancy Klopper / Coreen Mayrs; Director artístico: Shepherd Frankel / Don Macaulay; Decorados: Elizabeth Wilcox; Vestuario: José Fernández / Wendy Partridge; Efectos especiales: Spectral Motion Inc.; Efectos visuales: Soho VFX / Meteor Studios / CIS Hollywood / Stan Winston Studio / Stan Winston Digital / Giant Killer Robots / Cobalt FX;
Cast: Ioan Gruffudd (Reed Richards), Jessica Alba (Sue Storm), Chris Evans (Johnny Storm), Michael Chiklis (Ben Grimm), Julian McMahon (Victor Von Doom), Hamish Linklater (Leonard), Kerry Washington (Alicia Masters), Laurie Holden (Debbie McIlvane)
USA, una producción 20TH CENTURY FOX / Marvel Enterprises / 1492 Pictures / Constantine Films Produktions Gmbh; Productores: Avi Arad / Michael Barnathan / Chris Columbus / Bernd Eichinger / Ross Fanger (co-productor) / Kevin Feige (co-productor) / David Gorder (productor asociado) / Stan Lee (productor ejecutivo) / Ralph Winter  
106 minutos; Color; Idima original: Inglés;
Estrenada en los USA el 8 de julio de 2005.
http://www.fantasticfourmovie.com/


Sinopsis:
El brillante doctor Reed Richard, inventor, astronauta y científico, está al frente de un viaje al espacio exterior, en medio de una tormenta cósmica, para desvelar el código genético del ser humano. Un error de cálculo hace que la tripulación al completo -su mejor amigo, el astronauta Ben Grimm, su antigua novia Sue Storm y el hermano pequeño de Sue, el piloto Johnny- se vea envuelta en la tormenta y sufra una mutación que les va a cambiar la vida a todos. Reed es capaz de estirar y deformar su cuerpo hasta límites insospechados y se convierte en Mr. Fantástico; Sue que puede hacerse invisible y crear poderosos campos de fuerza pasa a ser La Mujer Invisible; Johnny es de repente La Antorcha Humana, porque puede convertir su cuerpo en llamas y volar y Ben, que se ha llevado la peor parte, es ahora en una rocosa criatura de color anaranjado y poderes sobrehumanos conocida como La Cosa. Juntos intentarán acabar con el doctor Muerte yproteger a los ciudadanos de Nueva York de cualquier peligro.

 

Crítica de Miguel Goya:
Los cuatro fantásticos se suben al carro de las adaptaciones del cómic, moda que, a estas horas, ya parece configurado como un subgénero más, completamente característico del fin de siècle e inicios del XXI.

La película en la que entramos va por el mal camino, el camino de otras producciones ínfimas como "Punisher" o "Daredevil", y más que estás, de los delirios homo-glam de Schumacher a la hora de adaptar Batman. Para nada está cerca de la vereda, más respetuosa y profesional, abierta por "Batman Begins", las dos de "X-Men" o "Spiderman 2", la menospreciada pero reivindicable "Hulk", o incluso la más modesta pero efectiva "Elektra". Si hiciéramos un baremo utilizando para ello las adaptaciones recientes al cómic, "Los 4 fantásticos" estaría, en sus peores momentos que son muchos, cerca de subproductos infames –que todavía estoy intentando borrar de mi mente- como "Mr Magoo" o "El Inspector Gadget", el humor de que hace gala está en la misma onda, mientras que cuando la cosa mejora podríamos decir que se acerca al primer "Spiderman" de Sam Raimi -película con la que tiene en común, exactamente igual, el curioso final, estatua de la libertad con 4 fantásticos, de la misma forma que aquella era las barras y estrellas con "Spiderman", para fomentar el orgullo patrio) pero no llegando, ni de lejos, al segundo hombre-araña.

Su peor defecto es que no se toma en serio, lo que en algunas producciones resulta un punto a favor, aquí acaba siendo desmedido, grotesco. En ocasiones da la sensación de que estamos viendo una película infantil, pero en la peor tradición del cine infantil, con un humor primario y con chistes rancios que ya hemos visto mil veces antes; para luego colarnos de golpe una muerte repentina de un personaje secundario como no se ve ni en los Batman, ni en los Spiderman. Esta dicotomía, violencia-infantilismo, está en la medula de la mentalidad yanki, ya que es esta que en muchas ocasiones parece hecha para paletos sureños, rednecks que no tienen otra cosa que hacer que dejar de comer pollo frito con mostaza para ir al cine, o, lo que es peor, para –intentar- hacer cine.

Tenemos en la película escenas hechas con auténtica cara dura que han dejado al que escribe con la boca abierta en más de una ocasión por la desfachatez: auténticos reclamos para la mente yanki –y a buen seguro muchas mentes patrias- son todas las escenas en las que, de una forma gratuita y sin venir al caso, se nos muestran varios deportes de riesgo –casi siempre relacionados con el personaje de Chris Evans, la Antorcha Humana. Esquí extremo, snowboard, exhibiciones de motocross, siempre sazonado con un cortejo de mujeres con encefalograma plano que harían las delicias de las fans de Virginia Woolf, y que están tan cerca de los ideales californianos de lo que es una mujer.

El desarrollo de la historia es torpe, no llega a implicar al espectador en lo que les pasa a los personajes, dándonos igual lo que les pueda ocurrir, y el carisma que se supone que deben de tener parece que se lo lleva la misma nebulosa que les ha dado superpoderes. La subtrama de amor entre Jessica Alba y Ioan Gruffud es de vergüenza ajena, estando más cerca de una historia de amor con Bette Davis de por medio, que una historia desarrollada en el siglo XXI. No sólo completamente predecible y casposa, si no tratada con absoluta falta de interés. Esto, como otros puntos de la historia, que para algunos pueden resultar agradablemente camp, o retro, está en la peor línea de las adaptaciones de comic actuales, cuando los adaptadores son gente que toma el comic como una mera excusa para rodar una historia que no tiene ni pies ni cabeza, que ni tan siquiera respeta el material original y mucho menos es capaz de reinventarlo.

Los actores... que decir de los actores... resulta paradójico que la mejor aportación sea la de Alba. Todos los personajes, excepto el de Reed Richards y la dicha Alba, mucho más distanciado de si mismo, resultan grotescos. Tanto las escenas que tienen que ver con La Cosa, Antorcha Humana y sobre todo, el malvado de cartón piedra Dr.Muerte –el peor Dr.Muerte imaginable- son héroes y villanos de mentirijilla, más similares a los que podría hacer una parodia el equipo de Saturday Night Live, que a los originales del comic.


A pesar de que la película naufraga completamente, de entre los restos podemos salvar cuatro cosas puntuales, a saber: La forma en que han sabido llevar a la pantalla los superhéroes, clavados al comic –excepto Jessica Alba, que en nada se parece al original: mientras que Alba es de padre mejicano y madre franco-danesa, el personaje al que interpreta es una wasp, por mucho que se tiña el pelo-, a pesar de que no han sabido captar el espíritu original, cuando intentan captarlo y transmitir varias de sus concepciones, más o menos moralizantes, -El uso del grupo y sus habilidades combinadas, las riñas entre la Cosa y Antorcha, las diferentes caracterizaciones de los personajes, no sólo físicamente, si no también su idiosincrasia- la realización suena a forzada, puesto todo ello con calzador, en medio de escenas de reclamo, chistes sin gracia y una trama insulsa.

Sobre composición de planos huelga todo comentario: lenguaje cinematográfico nulo. En ocasiones uno llega a añorar la vieja adaptación (de hace unos diez años) de Roger Corman ahora convertida en auténtica película de culto a pesar de que se compraron todas las copias para evitar su distribución, (¿blasfemia?) ahí es nada.

En fin, una adaptación que puede cabrear y mucho a los seguidores del cómic, aunque puede llegar a gustar a los más nostálgicos, mientras que a todos los demás estaría bien que nos tomáramos la cosa como un divertimento con buenas intenciones que se queda en eso.