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Rottweiler
(2004)
![]() Ficha técnica: Director: Brian Yuzna Guión: Miguel Tejada Flores, sobre la novela "El perro" de Alberto Vázquez Figueroa. Fotografía: Javier G. Salmones; Música: Mark Thomas; Montaje: Andy Horvitch; Casting: Pep Armengol / Carol L. Dudley; Director artístico: Baltasar Gallart; Vestuario: María Gil; Efectos especiales maquillaje: Steve Buscaino / Vincent J. Guastini / David W. Mosher; Efectos especiales: Paul Pistore / Gregory Ramoundos
Cast: Nicholas Aaron (Sugarman), Ivana Baquero (Esperanza), Ilario Bisi-Pedro
(Aranda), Bárbara Elorrieta (Woman in white), Paulina Gálvez (Alyah), Lolo
Herrero (Nacho), Roberto Hijón (Said), Lluís Homar (Guardia Borg), Paul
Naschy (Kufard) Sinopsis: Dante es un desesperado fugitivo que se fuga de un campo de prisioneros y emprende una huída a través de una tierra inhóspita para encontrar a Ula, su amada. Durante su carrera hacia la libertad por un paisaje desolador y terrorífico en el que no hay amigos, ni refugio, ni tregua, es perseguido por Rott, un Rottweiler venido de entre los muertos, una criatura con fauces de acero y sed de sangre cuyo único objetivo es acabar con todo lo que haya a su alrededor. Un duelo entre la bestia y el hombre, entre el cazador y la presa.
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Una introducción a la Fantastic Factory Nace en el año 2000 como rama de la gran empresa española de distribución y producción de cine Filmax, con sede en Barcelona. Impulsada básicamente por el productor Julio Fernández (productor hasta entonces de títulos como "Manolito Gafotas", "Los sin nombre", "Tierra del fuego", etc) y el director y productor de películas de serie B norteamericano Brian Yuzna ("Society", "La novia de Re-animator", "El dentista", "Mortal Zombie", etc), la Fantastic Factory pretende, en principio, el desarrollo de productos de género altamente comerciales con una proyección de ventas eminentemente internacional, producciones baratas de rendimiento fácil de extraer en el mercado del vídeo y el DVD de toda Europa y los Estados Unidos, en donde muy pocos espectadores llegarán a saber que están viendo una producción española. Para conseguir dichos objetivos comerciales, la Fantastic recupera en cierto modo el espíritu del cine de explotación europeo que se hizo en los años 60 y 70, con muchas de sus características: - Look americanizado, dado no sólo por los actores y los directores, en muchos casos extranjeros, sino porque las películas suelen rodarse directamente en inglés (y posteriormente se doblan al castellano y el catalán), comenzando por el propio nombre de la productora, "Fantastic Factory" = "la fábrica fantástica" en inglés; la elección de temas, historias generalmente manidas y triviales vienen a recordar a otros éxitos recientes de la taquilla norteamericana, incluso los decorados y las situaciones de las historias pretenden ser cosmopolitas, o tratan de hacerse pasar por algún vago rincón de alguna ciudad que nos recuerde a las que ya conocemos de América. Todo, absolutamente todo, es válido para hacerse pasar por cine americano, convencidos ante la prueba empírica de que la gente digiera mejor una película por pobre que sea si es norteamericana. - Preferencia por el gusto de los adolescentes, tanto en las temáticas como en todos los demás factores que rodean una película, como por ejemplo las bandas sonoras (auténticos recopilatorios de música de moda, con regusto por la música cañera y grupos como Limpkin Park, Fear Factory o Korn) - Argumentos lo más sencillos posibles, sin más pretensiones que la de impactar instantáneamente - Inclinación por lo truculento y los efectos especiales. - Régimen de producción lo más barato posible, con posterior promoción apelando a esos adolescentes, y remate en el mercado del DVD, que es dónde está la mayor parte del beneficio de este negocio.
Visto desde un punto de vista crítico, si bien por todo lo demás nos congratulamos de que una productora así exista en nuestro país, los resultados ofrecidos hasta el momento por esta especie de eje central de la Fantastic Factory que podríamos llamar informalmente, si se me permite, y sin ningún rastro de xenofobia, el sector guiri, son completamente insatisfactorios e insuficientes, habiendo salido de ahí un grupo de películas que van desde lo pasable como máximo a lo insoportablemente impresentable y horrible. Películas como "Faust" (Brian Yuzna, 2000), la aburridísima "Arachnid" (Jack Sholder, 2001), la algo más entretenida "Dagón, la secta del mar" (Stuart Gordon, 2002), o las siguientes películas de Yuzna, la mala "Beyond Re-animator" o esta soporífera "Rottweiler", han hecho que para una parte exigente de los aficionados el sello "Fantastic Factory" haya llegado a no representar nada. Algo más interesantes resultan las películas dirigidas por los españoles Jaume Balagueró y Paco Plaza, que arropados por toda esta estructura han encontrado la oportunidad gracias a Fantastic Factory de dar rienda suelta a sus inquietudes de género, todavía no perfectas e incluso parcialmente fallidas, pero que reflejan aciertos muy grandes y que, en cualquier caso, están a años luz por encima de las otras películas de la casa, sobre todo de las dirigidas por Yuzna el persona, que si ejerce también, sin embargo, de productor de todas las de los demás, incluidas las de estos últimos. Películas como "Los sin nombre" (Jaume Balagueró, 1999), "El segundo nombre" (Paco Plaza, 2002), "Darkness" (Jaume Balagueró, 2002) o "Romasanta" (Paco Plaza, 2004) ya forman parte de la historia particular del cine fantástico de nuestro país.
Crítica a Rottweiler: mañana ofreceremos este reportaje
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