Nº 1 (en construcción otra vez) -  febrero  2005   
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Saw (2004)

Ficha técnica:

Director: James Wan
Guión: James Wan / Leigh Whannell
Fotografía: David A. Armstrong; Música: Charlie Clouser; Montaje: Kevin Greutert; Casting: Amy Lippens: Director artístico: Nanet Harty; Vestuario: Jennifer L. Soulages; Efectos visuales: Joshua D. Comen
Cast: Leigh Whannell (Adam), Cary Elwes (Dr. Lawrence Gordon), Danny Glover (Detective David Tapp), Ken Leung (Detective Steven Sing), Dina Meyer (Kerry), Mike Butters (Paul), Paul Gutrecht (Mark), Michael Emerson (Zep Hindle)
USA, una producción Evolution Entertainment / Saw Productions Inc. / Twisted Pictures; Productores: Lark Bernini (productor asociado) / Peter Block (productor ejecutivo) / Mark Burg / Jason Constantine (productor ejecutivo) / Daniel Jason Heffner (co-productor) / Gregg Hoffman / Oren Koules / Richard H. Prince (co-productor) / Stacey Testro (productor ejecutivo)
102 minutos; Color; Idioma original: Inglés; Ratio original: 1.85:1; Estrenada en USA el 29 de octubre de 2004
Web oficial:
http://www.sawmovie.com/



Sinopsis:
Un par de hombres que ni siquiera se conocen, el fotografo Adam y el doctor Laurence Gordon, se despiertan encadenados en un cuarto de baño público, con un cadáver destrozado separándoles. Alguien quiere jugar un juego mortal con ellos, una inteligencia psicópata y perversa que propone juegos a sus víctimas, en los que estos tendrán que matar o morir para salir con vida. Una enrevesada trama se despliega sobre los personajes, en la que el espectador querrá averiguar cómo saldrán de ésta, y quién y porqué les hace una cosa así...

 

Crítica:  En una entrevista leída hace poco, decía Leigh Whannell, el co-guionista y co-protagonista (hace de Adam) de esta película: "El no tener control es aterrador, no saber lo que está pasando ni porqué". Esa afirmación que él hacía con respecto a lo que les está ocurriendo a los personajes es perfectamente válida para el espectador, que viendo "Saw" (literalmente traducido significa "sierra", esperen a ver la película y sabrán porqué) debe disponerse a subir a una trepidante montaña rusa de emociones, trampas y trucos, que le dejarán sin aliento y pegado a la butaca. Así como el psicópata asesino de "Saw" siempre les propone a sus víctimas un juego macabro, la película en sí le propone al espectador un juego en el que su credibilidad es el juguete, y su capacidad de dejarse impactar la única regla activa. Nos encontramos ante uno de los títulos más vacíos, truculentos y enrevesados de los últimos años, pero posiblemente también ante uno de los más intensamente estimulantes. A diferencia de otras películas estúpidamente tramposas, como es el caso de la reciente "El escondite", "Saw" es buena porque no trata de disimular en ningún momento su visceralidad, desde el principio hace de las aristas cortantes su razón de ser, y de su estructura un inmenso poliedro de flashbacks.

"Saw" es ante todo un ejercicio de suspense por el suspense, y de puesta en escena como único y verdadero sentido de lo cinematográfico. La historia, que bebe muy descaradamente de "Seven" (ese psicópata sermoneador), "Cube" (los personajes que despiertan atrapados en una trampa mortal  aparentemente sin sentido), "The game" (el juego asesino, las falsas apariencias), "El club de la lucha" (la falsa identidad, la subversividad), o del cine de Dario Argento (el intenso sadismo), no es más que un conjunto de pistas cristales que se rompen o reflejan lo que sus autores, el director/guionista debutante James Wan, y el actor/guionista Leigh Whannell, desean en cada momento para impactar o confundir, en busca de un efectismo si se quiere incluso discotequero, pero muy divertido, entretenidísimo cuanto menos. La película bebe también de la lógica de los videojuegos, en ella ninguno de los objetos puestos al alcance de los protagonistas está puesto ahí al azar, pero a la vez hay que averiguar para qué emplear cada uno de ellos, y resolver en tiempo real una situación límite, escapar de la trampa. Destaca especialmente por su sadismo y su energía, pero lo mejor sin duda es su brillante uso de los espacios cerrados, convertidos en espacios psicológicos claustrofóbicos, y su excelente atmósfera oscura y malsana.

No faltan, como no podía ser menos en un film tan comercial, la estética más de moda y los sonidos que más le pueden hacer justicia a una película tan cañera. Visualmente "Saw" no te ahorra ni lo más atroz, llegando a abrazar el extremo del gore con moderada pero sincera delectación, y la buena fotografía de David A. Armstrong convenientemente fría, oscura, a ratos metálica a ratos gótica, consigue teñirlo todo de suciedad y amenaza. Respecto a la música, la banda sonora está básicamente compuesta por Charlie Clouser, que fue miembro y productor del ya histórico grupo de rock industrial de Trent Reznor  Nine Inch Nails, lo cual ya puede dar una idea de por dónde van los tiros, y más todavía si añado que en la banda sonora hay también temas de Front Line Assembly o Fear Factory, es decir, una banda sonora que mezcla por igual la electrónica más contundente con el metal más oscuro. Así es "Saw", como esa misma música, que ilustra bastante bien las intenciones del film.

En el reparto, aparte del propio Leigh Whannell (al que hasta ahora sólo habíamos visto en un pequeño papel en "Matrix Reloaded"), nos encontramos después de mucho tiempo con Cary Elwes ("La princesa prometida") y Danny Glover ("Arma letal" y secuelas, "Depredador 2", etc). Sobre todo Whannell y Elwes, que llevan el peso de más de media película, resultan muy convincentes.

Pero lo más fascinante de "Saw" es que no deja de ser una película pequeña e independiente. Para conseguir rodarla, Wan y  Whannell tuvieron que filmar previamente un cortometraje con Whannell de protagonista a modo de demo, que grabaron en DVD y movieron por ahí. Unas cuantas reuniones en Los Angeles con el guión encima de la mesa y algunas personas que vieron ese DVD, terminaron por conseguirles el apoyo económico suficiente, incluso viniendo de personas que hasta ahora no tenían ninguna experiencia produciendo películas, como es el caso de Gregg Hoffman, Oren Koules y Mark Burggs, agrupados bajo el nombre empresarial formado para la ocasión Twisted Pictures. Gracias a eso, lo podemos pasar así de bien, o de mal, con una película semejante. Brutal.

La película ganó el premio a la Mejor Película concedido por el público en la Semana de Cine de Terror y Fantástico de San Sebastián del pasado año. También pasó por Sitges, en general dejando muy buen sabor de boca.

Un clásico menor, para todo aquel que sepa verlo y disfrutarlo.