Punk, amor y heroína Sid y Nancy, segunda película de Alex Cox tras su particular Repo Man (1984), narra la historia de amor autodestructivo vivida por Sid Vicious, bajista del mítico grupo punk Sex Pistols, y la groupie Nancy Spungen, que culminaría con el asesinato de ésta a manos de Sid y la posterior muerte por sobredosis de él a la tierna edad de 21 años.
Por José Ramón García Chillerón (25/01/2006)
Centrándose en la fatídica relación de estos dos personajes reales, Cox realiza un crudo mosaico fílmico con tintes documentales sobre la eclosión del movimiento punk y el devenir de la banda que le dio origen, que supone el mayor acierto de esta cinta.
La película se estructura alrededor de un flash-back, que parte del asesinato de Nancy a manos de Sid, mediante el cual se nos introduce en las infructuosas vidas de estos desarraigados haciéndonos plenamente partícipes del amor nihilista vivido entre los personajes que dan título al filme. El estilo visual elegido por Cox para mostrarnos esta historia de amor punk pivota entre el documento descarnado y la ensoñación poética, dotando a la cinta de una extraordinaria coherencia en su pretendida fusión de biopic realista y hermosa tragedia de corazones enamorados e incomprendidos.
La primera parte de la película se recrea más en el ambiente de malestar social vivido en Inglaterra durante los últimos años setenta, mientras que la segunda abandona este enfoque para centrarse en las miserias vividas por la pareja protagonista en Nueva York. Esta dicotomía temática existente en el filme está muy diferenciada formalmente, sobre todo en la utilización de los espacios físicos y del encuadre. Mientras la primera parte es mucho más vigorosa, en ocasiones incluso frenética como durante la gira de los Pistols por Norteamérica, en la segunda el ritmo se torna más pausado y los personajes son limitados a un espacio cerrado, el lúgubre cuartucho del tristemente célebre Hotel Chelsea, con la intención simbólica de mostrar el ostracismo social y la marginación a la que se ven abocados nuestros enamorados debido a su filosofía antisistema y, sobre todo, a su condición de yonkis.
La labor interpretativa de Gary Oldman y Chloe Webb roza la genialidad y en algunos momentos parece que estemos ante los auténticos Sid y Nancy. Como curiosidad apuntar la aparición de Courtney Love, antes de convertirse en la viuda del también malogrado punk rocker Kurt Cobain.
La metáfora con la que Cox nos presenta la muerte por sobredosis de Sid Vicious muestra a la perfección las dimensiones del amor de estos dos pobres diablos que finalmente lograron estar juntos para siempre: un taxi en el que viaja una Nancy vestida de novia se detiene en un descampado de las afueras de Nueva York y recoge a Sid para llevarlo con ella a un lugar donde serán más felices.
Ficha técnica
Director: Alex Cox; Guión: Alex Cox / Abbe Wool; Fotografía: Roger Deakins; Montaje: David Martin; Dirección artística: J. Rae Fox; Decorados: Marcie Dale / Joanne Woollard; Maquillaje: Peter Frampton; Peluquería: Aaron Glynn.
Cast: Gary Oldman (Sid Vicious), Chloe Webb (Nancy Spungen), David Hayman (Malcolm McLaren), Debby Bishop (Phoebe), Andrew Schofield (Johnny Rotten), Xander Berkeley (Bowery Snax, el camello), Perry Benson (Paul), Tony London (Steve)
Reino Unido / USA, una producción Initial Pictures / U.K. Productions Entity / Zenith Entertainment Ltd.; Productores: Eric Fellner /Peter Jaques (productor asociado) / Margaret Matheson (productora ejecutiva) / Peter McCarthy (co-productor) / Abbe Wool
112 minutos; Color; Idioma original: Inglés; Ratio original: 1.85:1; Estrenada en USA el 7 de noviembre de 1986.
Sipnosis
A mitad de camino entre la biografía, el musical y la fantasía surrealista, narra la vida de Sid Vicious, bajista y máximo icono de la mítica banda punk inglesa Sex Pistols, y su tormentosa relación con su novia, Nancy Spungen.