BAFF 2006: Ganó el mejor La 8 ª edición del BAFF inunda nuestras retinas de cine oriental
Por José Ramón García Chillerón (09/05/2006)
(Comentario previo al festival)
El BAFF (Barcelona Asian Film Festival) lleva ya 8 años reivindicando las diversas cinematografías asiáticas. Su esperada y ya inminente 8 ª edición se celebrará del 28 de abril al 7 de mayo y, como viene siendo habitual, convertirá a la ciudad condal en un escaparate en el que se expondrán las obras de los más respetados y rompedores profesionales del cine oriental contemporáneo.
Qué duda cabe de que el cine asiático se ha convertido, desde hace unos años, en un referente de innovación para el resto del mundo. Las miradas rasgadas de los cineastas orientales aúnan clasicismo y vanguardia para descargar sobre nuestras retinas occidentales imágenes renovadoras y alucinantes que el viejo continente y el nuevo mundo jamás habrían soñado que pudieran ser filmadas.
Hubo un tiempo, no muy lejano, en que sólo unos pocos (muy pocos) cineastas orientales se contaban en el Olimpo del (re)conocimiento crítico occidental. Entre las escasas preferencias del selecto y desconocedor, en lo referente a cinematografía asiática, público europeo figuraba el trinomio clásico japonés compuesto por Akira Kurosawa, Yasujiro Ozu y Kenji Mizoguchi, al que se unió en la década de los `80´ el cineasta chino Zhang Yimou. Todos ellos llegaron avalados por su presencia y premios en distintos festivales de prestigio.
Sin embargo, la nueva hornada de filmmakers orientales no sólo es seguida por esa intelectualidad rancia y démodé que pulula por los festivales, sino también por una nueva generación de freaks que han descubierto en el emule una mina de la que extraer gemas ya pulidas por cineastas japoneses (Takashi Miike, Shinya Tsukamoto, Kiyoshi Kurosawa, Hirokazu Kore-eda, Takeshi Kitano) o bien coreanos (Im Kwon-Taek, Kim Ki-Duk, Par Ki-Yong, Park Chan Wook) o taiwaneses (Hou Hsiao-hsien) . Algunas de estas joyas han conseguido llegar a nuestras pantallas y hoy en día parece que a la gente no le da tanta pereza ir a las salas a ver “una de chinos”…o de coreanos, vietnamitas, japoneses, indonesios, camboyanos, tailandeses, etc…
Por tanto, en estos tiempos en los que incluso Hollywood recicla los blockbusters de terror oriental de Hideo Nakata y Shimizu Takashi para crear fotocopias occidentalizadas, resulta de justicia que nuestro país a través del BAFF vuelva también la mirada hacia una cinematografía olvidada durante mucho tiempo y muestre sus perlas más ignotas. Hemos de tener en cuenta que pese a haber aumentado el número de películas orientales estrenadas, la mayoría de las películas exhibidas en el festival no serán distribuidas en España. Así que si están en Barcelona aprovechen para ver el que es, desde ya, el cine del futuro.
Sección oficial y valoraciones generales
(Una vez finalizado el festival)
Chen Kaige, director chino que consiguió la Palma de Oro en Cannes con Adiós a mi concubina (Ba wang bi ji, 1993), fue el encargado de clausurar el BAFF con su última película The promise (Wuji, 2005). Se trata de una espectacular coproducción con EEUU, es el film más caro producido en China hasta el momento, que sigue la línea trazada previamente por Ang Lee (Tigre y dragón) y Zhang Yimou (Hero y La casa de las dagas voladoras) en sus películas de sable, es decir, prosopopeya visual plagada de FX al servicio de una historia mínima que aúna épica y amor. Nada hay de innovador en este wuxia de impecable factura técnica, grandilocuentes efectos especiales y superestrellas de la cinematografía china como Jang Dong-Kun y Cecilia Cheung.
Con respecto al Palmarés, el jurado decidió por unanimidad otorgar el Durián de Oro de esta edición del BAFF a Grain in Air (Mang Zhong, 2005) de Zhang Lu. Además también se ha dado una mención especial a It´s only talk (Yamarakai seikatsu, 2005), de Ryuichi Hiroki, por la riqueza en la construcción de los personajes. Este film también ha sido beneficiado con el galardón del público. Nada que objetar en lo referente a la victoria de la película de Zhang Lu que era con mucho la mejor de las once candidatas.
Entre las películas presentadas en la Sección Oficial han dominado las historias intimistas protagonizadas por personajes solitarios. Las dos cintas indonesias, Joni´s Promise y GIE, son las únicas que se han apartado de esta pauta, exhibiendo trabajos comerciales de tendencia mainstream y regusto occidental en sus formas que, a mi juicio, no eran muy adecuados dada la idiosincrasia del BAFF. El cine más social ha sido el propuesto por China, presente con la extraordinaria Grain in air y la bienintencionada Loach is fish, too, cuya concienciada nueva generación de cineastas se muestra muy preocupada por los problemas que atañen a su país en la actualidad. La propuesta más bizarra, con diferencia además, fue la incomprendida Midnight my love (Cherm, 2005). Japón, estuvo presente en el BAFF con nada menos que 4 títulos: la desgarradoramente brutal Bashing (2005, Masahiro Kobayashi), la nihilista Green mind, metal bats (Seisyun hinkuzo batto, 2006), la mencionada It´s only talk y la última gran triunfadora en el palmarés del pasado Festival de Tokio, What the snow bringhs (Yuki ni negau koto, 2005)
Con esta ceremonia el tsunami del cine asiático abandonó Barcelona dejando a su paso 20.000 victimas (40.000 retinas) que, seguramente, ya estén deseando volver a ser tragados por esta gran ola que es el BAFF.
A continuación presentamos un breve repaso crítico a los 11 filmes que compitieron por la preciada fruta dorada:
4: 30
Royston Tan (Singapur, 1976) confirma con esta película su condición de joven esperanza del nuevo cine asiático. El director, con predilección por los títulos numéricos para sus films, vuelve a incidir en el ensimismamiento del mundo (pre)adolescente, como ya hiciera en su ópera prima 15 (2003). 4: 30 es una interesante reflexión acerca de dos personajes olvidados por la sociedad, un niño de 10 años cuya madre está ausente por motivos de trabajo y el subarrendatario coreano de una de las habitaciones del desolador “hogar familiar”. Las soledades de estos personajes convergerán momentáneamente en la oscuridad de la gélida casa que ambos habitan, pero la unión se revelará imposible y el aislamiento se impondrá definitivamente entre ellos. Pese a que la inexperiencia de su, no lo olvidemos, joven autor le haga subrayar demasiado determinados conceptos temáticos, como si temiera que su discurso no quedará claro, el minimalismo formal de la puesta en escena y el magnífico retrato de los personajes basándose en la rutina de sus anodinas existencias revelan a un cineasta de raza muy a tener en cuenta en el futuro.
JONI´S PROMISE
Joni es un joven encargado de transportar los rollos de celuloide de una sala a otra por las calles de Yakarta. La promesa a la que se refiere el título es la de no fallar jamás a la hora de entregar la bovina que permita continuar con la proyección de la película. El film supone la ópera prima del indonesio Joko Anwar (Medan, 1975), que no pudo asistir a la proyección de la película como estaba previsto. Joni´s Promise es un producto de consumo adolescente para multisalas indonesias iluminado por las teen movies americanas con historia de amor incluida. La historia es bastante fútil y se dilata en demasía. Se perciben algunos guiños metalingüísticos, supuestamente ingeniosos, que no logran salvar la vacuidad del conjunto. Visualmente es manifiesta la influencia del cartoon más speedico, así como la del ya vetusto videoclip de los noventa. Para colmo de males, todo el metraje de la película está aderezado por una insoportable y omnipresente banda sonora de punk-pop blandengue sin ninguna función aparente más que la enervar al espectador más zen. ¡Ojala el encargado de traer los rollos de Joni´s Promise no hubiera llegado nunca!
REFLECTIONS
Pretenciosa historia centrada en un triangulo amoroso imposible que trata, ni más ni menos, de transmitir la insatisfacción de unos personajes a los que debemos suponer reflejo de una juventud desesperada. Reflections es un caso paradigmático de desperdicio de talentos técnicos al servicio de una historia inexistente. La estética posmoderna y la estupenda fotografía de Ping Bin Lee, colaborador habitual de Wong Kar-Wai y Hsiao-hsien, no logran dar empaque a este decepcionante debut de Yao Hung-I, que parece tan preocupado en seguir la estela marcada por el maestro Hsiao-Hsien en Millenium Mambo y el tercer episodio de Three Times que se olvida de insuflar un mínimo de vida a su película. El resultado es un film aburrido e insustancial disfrazado de cine trascendental. Esto sí que es matar el cine.
LOACH IS FISH TOO
Historia sobre las vicisitudes que padece la población emigrante de la China rural en el Pekín contemporáneo. Cine social chino de formas post-neorrealistas que no acaba de convencer, aunque no deja de ser gracioso que la pareja de protagonistas se apellide Loach (que además de ese cineasta ingles tan poco querido por el que esto suscribe, también es un pez que consigue sobrevivir en medio del barro) Yang Ya-Zhou, el director de Loach is fish too, pertenece a la nueva generación de cineastas chinos que pretende mostrar en su cine los problemas de la China actual, rechazando el preciosismo estilístico y las temáticas evasivas de los filmes de época característicos de las últimas realizaciones de los acomodados miembros de la Quinta Generación.
GIE
Biopic de interminable metraje acerca de Soe Hok Gie (1942-1949), un tipo inteligente, idealista, comprometido social y políticamente (una entelequia de hombre, vamos). El film indonesio es una hagiografía sobre este personaje intoxicada por las formas del peor modelo americano. Junto a Joni´s Promise, con la que comparte nacionalidad y protagonista, quizá ésta sea la película más prescindible de las presentadas en la Sección Oficial.
MIDNIGHT MY LOVE
Historia de amor bizarre entre un taxista, igual de solitario que Travis Brickle pero mucho más bonachón, y una prostituta. Midnight my love se asemeja a cómo sería un imposible proyecto dirigido conjuntamente por Jim Jarmusch y Álex de la Iglesia, todo ello ribeteado con fragmentos de un apócrifo culebrón setentero Thai. Una obra tan esquizofrénica y mutante como memorable, que formaría una magnífica triple sesión con Taxi driver (1976) y Noche en la tierra (1991). Eso sí, recomendable únicamente para aquellos cinéfilos carentes de prejuicios. Lo mejor del film, la secuencia en el dormitorio retrofuturista del sádico anciano cyborg (digna de una de las fantasías más enfermizas del tío Jess)
BASHING
Uno de los films más esperados de la Sección Oficial era Bashing, título que ha levantado ampollas en Japón y que compitió por la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes. Visto desde una perspectiva occidental el film de Masahiro Kobayashi puede parecer una pesadilla de ciencia-ficción. Sin embargo, y aunque cueste creerlo, Bashing es una ficción basada en hechos reales. La historia trata sobre una joven voluntaria japonesa que tras volver de Irak, donde ha sobrevivido a un secuestro, se ve sometida al rechazo social en su país. La cinta supone un auténtico golpetazo moral, como ya anuncia su título, para el espectador. Para que se hagan una idea del grado de la cuestión, la tortura emocional y física que sufre la protagonista es comparable a las padecidas por las heroínas de Lars Von Trier. La película más cruda del festival.
IT´S ONLY TALK (Yamarakai seikatsu)
De nuevo una narración intimista sobre amores difíciles y soledades encontradas. Una mujer maniaco depresiva y su primo se reencuentran después de que éste abandone a su esposa y su amante lo deje tirado. La película de Ryuichi Hiroki, director perteneciente a la generación de Hiyoshi Kurosawa y Takashii Miike, se mueve con habilidad entre la comedia y el drama, aunque en el fondo no deja de ser una historia bastante convencional disfrazada de tragicomedia marciana.
GRAIN IN EAR
Esta coproducción entre China y Corea del Sur es un portentoso melodrama narrado de forma seca y rotunda que muestra las dificultades cotidianas de una mujer chino-coreana que vive con su hijo en la China contemporánea. El estilo fílmico elegido por el director recuerda a Robert Bresson (y por extensión a Aki Kaurismäki y Jim Jarmusch) por la austera puesta en escena basada en una planificación en la que imperan los encuadres generales, estáticos y prolongados. El director Zhang Lu se sitúa con esta película, en la que elude voluntariamente la recreación dramática en favor de un verismo desgarrador, entre los cineastas más interesantes de la llamada Sexta Generación. Finalmente, la cámara abandona su estatismo para seguir los jadeantes pasos de una mujer deshecha en el absolutamente brutal desenlace de la película. La pantalla se vuelve negra, entonces el sonido permanece como único narrador de esta trágica historia. Títulos de crédito.
GREEN MIND, METAL BATS
Kakuyoshi Kumakiri (1974) se convirtió en cineasta de culto en Japón tras el inesperado éxito de su proyecto de graduación, la polémica Kichiku (1998). En Green Mind, Metal Bats Kumakiri lleva a la pantalla el manga de Tomohiro Koizumi, de manera bastante libre eso sí. El resultado es una película sorprendente que desprende, como viene siendo habitual en los trabajos de su autor, nihilismo y mala leche en cada uno de sus fotogramas.
WHAT THE SNOW BRIGHT
Ganadora del Gran Premio Sakura a la mejor película en el Festival de Tokio, así como del reconocimiento al mejor director, intérprete y el galardón del público. What the snow bright es un melodrama de formulación clásica con unos personajes muy bien elaborados. Kichitaro Negishi, el hombre tras la cámara en esta película, es un director prolífico formado en los pinku eigas, como el también participante en este edición del BAFF Ryuichi Hiroki, y tiene predilección por los dramas sobre personajes a la deriva, como éste que presentó en el BAFF. Una cinta que no decepciona.
PALMARÉS BAFF 2006
- Premio principal Durián de Oro: Grain in Ear (Mang zhong) de Zhang Lu, por su especial composición visual, su economía narrativa y el impacto de su desnudez emocional.
- Mención especial del jurado a: It’s only Talk (Yawarakai seikatsu), de Ryuichi Hiroki, por la riqueza en la construcción de sus personajes.
- Premio D-Cinema: al documental Dear Pyongyang, de Yang Yonghi, por la inmediatez y sinceridad con la que nos introduce en la realidad de una familia escindida por la historia y por hacer de un conflicto universal un retrato personal e intimista.
- Premio del público: It’s only Talk (Yawarakai seikatsu), de Ryuichi Hiroki.
Ficha técnica
Dirección y coordinación: Carlos R. Ríos y Amaia Torrecilla.
Relaciones internacionales: Amaia Torrecilla; Producción: Carlos R. Ríos; Secretaría: Caroline de Fontaine - Stratton; Prensa y comunicación: Sílvia Grumaches; Publicidad y patrocinio: Loles Fanlo; Director técnico: Vicent Fibla; Coordinación sala: Glòria Grumaches.
Jurado: Carles Congost (artista audiovisual), David Trueba (director de cine), Sergi Sánchez (crítico de cine y escritor), Konkona Sen Sharma (actriz, protagonista de Page 3 y Mixed Doubles) y Chui Hui-yang (director del San Francisco Asian American Film Festival)
Sedes y proyecciones: CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona), los Cines Club Doré y Casa Asia.
Web oficial: http://www.baff-bcn.org
Sipnosis