Quien espere ver una frenética persecución contrarreloj en la que se vean envueltos Donnie Darko y el inminente Iron-Man en busca de un despiadado asesino en serie saldrá decepcionado de la proyección de Zodiac, la película más seria de David Fincher. Zodiac es ”JFK” (1991, de Oliver Stone), es “Todos los hombres del presidente” (All the President’s Men, 1976, de Alan J. Pakula) y es, dos o tres veces, “Se7en” (1995) en los dos o tres momentos más aterradores del film, es una película de Coppola, o de Spike Lee, pero siempre cien por cien Fincher.
Nota sobre el autor: David Fincher: Confirmado con "Zodiac" como uno de los cineastas americanos más interesantes en activo, David Fincher nació en 1962, y procede del mundo de la publicidad, realizó anuncios para compañías como Nike, Coca-cola, Budweiser, Heineken, Levi's... que son marcas que cuidan mucho sus spots, y el videoclip, en el que se consagró como uno de sus referentes fuertes al filo de los 90, tras haber diseñado y realizado los influyentes videos de "Express Yourself" (1989) y "Vogue" (1990) para Madonna, "Janie's Got A Gun" para Aerosmith, "Home" para Iggy Pop o "Love Is Strong" (1994) para los Rolling Stones entre una larga lista. El gusto por lo cinematográfico expresado visualmente en sus videos musicales, le llevó a interesarse por la dirección de cine, y la alternativa no tardó en llegarle cuando Vincent Ward dejó colgado el rodaje de "Alien 3" (1992), de la que se hace cargo. Sin embargo, debido a las constantes ingerencias del estudio y al no poder contar con la mínima libertad creativa (más allá de conseguir que la estrella Sigourney Weaver se rapase el pelo), el director siempre ha renegado de esta opera prima, incluso de la versión extendida que fue lanzada hace pocos años por la Fox. Aún así, "Alien 3" le sirvió para abrir brecha en Hollywood, y poder realizar su segunda película, y la primera enteramente personal: "Se7en" (1995), una de las películas más importantes de nuestro tiempo, esteticista y desoladora en su pesimismo, que ha cambiado de manera decisiva la historia del thriller y del cine de terror, instaurando un estilo que ha sido imitado hasta la saciedad. Sólo por "Se7en", David Fincher ya merece figurar en los libros de historia del cine. A "Se7en", le siguió "The Game" (1997), curiosísimo ejercicio de estilo en el que Fincher experimentó los mecanismos del thriller desviculados de cualquier tiraría de la historia (el guión era muy inverosimil), demostrando que el total no siempre tiene porqué ser la suma de las partes del relato. A pesar de que los quiebros y requiebros del guión "The Game" no fueron del gusto de todo el público, el film volvió a ser otro éxito, lo cual, unido al reencuentro de Fincher con Brad Pitt, el protagonista de "Se7en" (al que en esta ocasión se uniría un estupendo actor en laza: Edward Norton), propician otro gran hito en su carrera: en "El club de la lucha" (Fight Club, 1999) el director considerado "moderno" por antonomasia adapta a uno de los escritores favoritos de la modernidad: Chuck Palahniuk. El resultado es otro brillantísimo film que junto con "Se7en" estaban hasta hace poco consideradas las dos Obras Maestras de su autor. En "El club de la lucha" Fincher juega con recursos de la imagen heredados de su faceta profesional en el videoclip, contextualizados como único vocabulario posible para articular un discurso en apariencia paranoico, pero que cobija un texto nihilista de multiples interpretaciones (se ha dicho de todo: que si anarquista, fascista, anti-sistema...) muy descriptivo de lo que ser el hombre moderno en las grandes ciudades.
Por Francisco José Vega (17/06/2007)
A lo largo de sus dos horas y media asistimos a una desasosegante variación del juego del gato y el ratón, con una planificación ejemplar y una maestría alucinante en el uso de los cenitales. Los primeros treinta minutos de “Zodiac” son los más fáciles: un asesino empieza a matar gente. Pues que bien, porque luego empiezan a aparecer carteles de situación cada cinco minutos, ya que la acción se desarrolla durante un cuatro décadas, y eso en una peli de casi tres horas son muchos carteles de situación, demasiada información, demasiadas elipsis, pero necesarias aún a riesgo de que el espectador estornude un par de veces seguidas y se pierda algo de vital importancia para aclarar el misterio. Fincher entra en el Olimpo con una cinta desesperanzadora como pocas, aunque siempre quedan guiños al humor, como cuando los protagonistas coinciden en la proyección de “Harry el sucio” (Dirty Harry, 1971, de Don Siegel) y comentan el buen trabajo de ese Callahan con el asesino del zodíaco.
Personalmente, la única pega que le veo al film es que no sea el aterrador thriller que sí es en otros momentos, (cuando deja de ser un policíaco setentero se convierte en la película más terrorífica del año, de verdad), y que se dedique a mostrar el descenso al abismo de Gyllenhaal / Graysmith y de todos los que le rodean, en especial Paul Avery, otro entrañable personaje para el siempre magistral Robert Downey Jr. Claro que entonces no se habría titulado “Zodiac”, sería “Se2en”.
“Zodiac” es una película de actores. A los citados protagonistas hay que añadir la enorme presencia y carisma de Mark Ruffalo, la recuperación de Anthony Edwards y un montón de excelentes secundarios como Elias Koteas, Chloë Sevigny o Brian Cox.
Ciento sesenta minutos de pulso firme y maestría absoluta tras la cámara que no dan para entender el fiasco económico en USA, algo raro está pasando para que obras tan maduras, personales y maestras como ésta o (¿probablemente?) “Grindhouse” se estrellen a favor de películas con títulos como “Cerdos Salvajes” (Wild Hogs, 2007, de Walt Becker). Y sí, todos aquellos que se quedaron extasiados con la infumable “Spider-Man 3” (2007, de Sam Raimi) huyen despavoridos a los ciento veinte minutos de Zodiac. Supongo que será cuestión de gustos, pero puestos a comparar me quedo con el destino de Fincher, madurando con maestría sin renunciar a sus principios que no con el de Raimi, que se ha acomodado y probablemente nunca más vuelva a dirigir una peli del calibre de “Un plan sencillo” (A Simple Plan, 1998).
En resumen, ”Zodiac” es la obra maestra de David Fincher y es una de esas pelis que deberían estar en todas las quinielas del Oscar que le da a su director suficiente poder para hacer lo que le venga en gana, ojo a su próximo proyecto que suena bastante freak: “The curious case of Benjamín Button”.
Trailer:
Por Javier Ludeña Fernández (17/06/2007)
El paso en falso en la carrera de David Fincher fue su siguiente película: "La habitación del pánico" (Panic Room, 2002), otra pequeña pieza en la que únicamente trataba de ampliar su estilo (los planos imposibles entre otras cosas) y volver al ensayo sobre los trucos del thriller como ya hiciera con "The Game", pero esta vez el film le salió demasiado pequeño, dejó insatisfechos tanto a público como a crítica, y en general fue denostado. Tal vez por ello durante un tiempo se lo tomó con calma, y pasan otros 5 años hasta su siguiente película. Entre medias maneja proyectos que por una razón u otra abandona o deja pasar, como "Confessions of a Dangerous Mind" (2002, que termina haciendo George Clooney en su debut como director), "Spider-man" (2002, que termina haciendo Sam Raimi), "Batman Begins" (2005, que termina haciendo Christopher Nolan), "Misión imposible III" (2006, que termina haciendo J.J. Abrams) o "La dalia negra" (The Black Dahlia, 2006, que termina haciendo Brian De Palma).
Tras este baile de proyectos abortados, se decanta por fin por el betseller de Robert Graysmith en el que contaba todo lo que fue la investigación y sus experiencias al respecto del caso de Zodiac el asesino en serie que atemorizó la zona de San Francisco en la transición de las décadas 60 a 70, el primer serial killer mediatizado ya que hizo uso de los medios de comunicación para sus fines egocentricos. En "Zodiac" Fincher pone en marcha una puesta en escena clásica, un aire de documental, y consigue un thriller setentero ejemplar, que se coloca junto con "Se7en" y "El club de la lucha" entre el grupo de sus grandes obras.
Ficha técnica
Director: David Fincher; Guión: James Vanderbilt, sobre el libro de Robert Graysmith; Fotografía: Harris Savides; Música: David Shire; Montaje: Angus Wall; Casting: Laray Mayfield; Dirección artística: Keith P. Cunningham; Decorados: Victor J. Zolfo; Vestuario: Casey Storm.
Cast: Jake Gyllenhaal (Robert Graysmith), Mark Ruffalo (Inspector David Toschi), Anthony Edwards (Inspector William Armstrong), Robert Downey Jr. (Paul Avery), Brian Cox (Melvin Belli), John Carroll Lynch (Arthur Leigh Allen), Richmond Arquette (Zodiac 1 & 2), Bob Stephenson (Zodiac 3)
USA, una producción Warner Bros. Pictures / Paramount Pictures / Phoenix Pictures; Productores: Ceán Chaffin / Brad Fischer / Mike Medavoy / Arnold Messer / Louis Phillips (productor ejecutivo) / James Vanderbilt.
158 minutos; Color; Idioma original: Inglés; Ratio original: 2.35:1; Estrenada en los USA el 2 de marzo de 2007; estrenada en España el 19 de mayo de 2007.
Sipnosis
Zodiac es una historia real. Fue detectado por primera vez en octubre de 1969, cuando el mismo asesino se puso en contacto con la policía para informar de que acababa de disparar contra una pareja de jovenes, y de paso manifestó que las navidades anteriores ya había asesinado a otro par de personas. A partir de esa llamada, el asesino, cuyo pseudónimo lo eligió el mismo, comenzó una carrera mediatica sin precedentes en la historia de los serial killers, enviando cartas a la prensa con acertijos y advertencias de nuevos asesinatos e incluso haciendo llamadas a programas de TV. La identidad real de Zodiac jamás fue descubierta, y nunca fue detenido ni cumplió pena por sus crímenes. Sin embargo, algunas de las personas que se vieron implicadas en la investigación del caso quedaron marcadas para siempre...