Gore de la vieja escuela americana The Rage es la última película como director de Robert Kurtzman, el que en su día era la “K” del importantísimo estudio de efectos especiales KNB (junto a la “N” de Greg Nicotero y la “B” de Howard Berger) y por lo tanto uno de los maestros en activo del arte del maquillaje gore y de los FX bizarros (entre los proyectos en los que la KNB colaboró estando él, basta recordar El terror llama a su puerta, Posesión infernal, La novia de Re-animator, Abierto hasta el amanecer, y un largísimo etcétera para comprender la experiencia del tipo a este respecto). Kurtzman debutó también como director en 1995 mediante The Demolitionist, y a continuación se hizo cargo de Wishmaster (1997) apadrinado por su amigo Wes Craven. Dejó la KNB porque deseaba abandonar la estresante Los Angeles para regresar con su familia a su tranquila ciudad natal Crestline, en Ohio (aunque dice que eso no afectó su amistad con sus antiguos socios Nicotero y Berger), y aunque hasta hoy continua viviendo de los efectos especiales con una nueva empresa fundada ya solo por él, la Precinct 13 Entertainment, parece que desde el año pasado se está tomando más en serio lo de dirigir. The Rage es su cuarta película como independiente total (la tercera, para citarlas ya todas, se llamaba Buried Alive) y es lo que cabría esperar viendo la especialidad profesional de su autor: un desparrame continuo de gore, zombies de aspecto pasadísimo (más inspirados en los de ciertas películas trash italianas, o en los modelos más viscosos aparecidos en El regreso de los muertos vivientes, que a los muertos de Romero), criaturas monstruosas animadas por stop-motion tradicional mezcladas con otros detalles generados por ordenador, y mucha-mucha diversión.
Por Javier Ludeña Fernández (06/02/2008)
El argumento es de lo más clásico a la par que "gilipollas": un científico loco pretende vengarse del mundo por la maldad que hay en él y lo mal que se ha sentido tratado, y para ello experimenta con un suero que devuelve la vida a los muertos pero los trae hambrientos de carne humana, o que aplicada sobre los vivos tiene los mismos efectos. Sus trabajos (que incluyen experimentos con personas no-voluntarias) se le escapan de las manos, y los zombis comienzan a chorrear el exterior de su laboratorio, y a encontrarse con personajes vivos. Digamos que estos personajes vienen y van y no duran ni dos asaltos, o que los vivos de esta secuencia son los zombis de la siguiente, zombis que a su vez tampoco es que duren mucho antes de que les machaquen la cabeza o les hagan pedazos. Todo es contingente y ligero en The Rage, descerebrado incluso, pero radicalmente ameno y muy bruto, festivo y festivalero.
Lo peor, sin duda, el reiterativo abuso que Kurtzman hace de unos buitres zombis (ey, Bob, que la gente quiere zombis-zombis, no pajarracos) y unos tediosos monólogos del mad doctor en plena mutación él también, cuando los pocos supervivientes terminan topando con su guarida y el nivel de entretenimiento de la película decae un poco. Lo mejor, como era de prever: los efectos gore, los más intensos de todo el pasado festival de Sitges, aunque no tan comentados como otros por la razón ya referida, que es un gore “blanco”, una guarrindonguería sana que ni ofende ni da mal rollo, en contraposición con las sensaciones que sí pueden provocar otro tipo de películas, como A L’Interieur.
Realizada para su explotación en DVD, fue un DVD precisamente lo que nos proyectaron en la pantalla de cine en Sitges. ¡Y da gusto ver una película así, pequeña, tan de género, tan descarada, en pantalla grande y en buena compañía!
El rostro familiar recuperado: Reggie Bannister (el simpático Reggie del Phantasma de Don Coscarelli). La anécdota: en una de las escenas gore de The Rage vemos morir violentamente a un niño. Al preguntarle en una charla informal a Robert Kurtzman si no le preocupaba que alguien se escandalizase por esto, el cineasta nos contestó que no, que no creía que esa escena fuera más terrible que las demás, y que de hecho el niño que moría en esa escena es... ¡su propio hijo!
Trailer:
Ficha técnica
Director: Robert Kurtzman; Guión: John Bisson / Robert Kurtzman; Fotografía: Robert Kurtzman; Música: Edward Douglas / Midnight Syndicate; Montaje: Andrew Sagar; Casting: Mark Sikes; Decorados: Brian Demski / Billie Hale; Vestuario: Connie Cadwell; Maquillajes especiales: Robert Kurtzman; Efectos Especiales: Precinct 13 Entertainment.
Cast: Andrew Divoff (Dr. Viktor Vasilienko), Erin Brown (Kat), Reggie Bannister (Uncle Ben), Ryan Hooks (Josh), Rachel Scheer (Olivia), Sean Serino (Pris), Anthony Clark (Jay), Alan Tuskes (Gor)
USA, una producción Precinct 13 Entertainment; Productores: John Bisson / Matt Jerrams / Anne Kurtzman / Robert Kurtzman / Gary Jones (co-productor) / Tony Dotson (productor asociado).
Color; Idioma original: Inglés; Ratio original: 1.85:1; Digital; Estrenada en USA con poca distribución el 1 de diciembre de 2007; Vista en el Festival de Sitges el 6 de octubre de 2007.
Sipnosis
Traicionado y desacreditado por el gobierno, el doctor Vasilienko ha creado un virus capaz de convertir a los humanos en criaturas deformes y caníbales. Tras devorar un cadáver infectado unos buitres se ocuparán de propagar la epidemia y un grupo de incautos de sufrir las consecuencias.