Cabecera

1 de agosto de 2010

Suscripciones RSS y newsletter
Buscar:
Entrevista a Juan A. Pedrero Santos
(Autor del libro Terror Cinema)


Por Javier Ludeña Fernández
(05/11/2008)

A menudo pienso que el mundillo de gente que edita libros y hace cosas relacionadas con el cine, y más concretamente sobre cine fantástico y de terror, es un mundo estrecho dominado por los mismos nombres que se repiten como si no hubiera relevo generacional posible. Es por lo tanto una satisfacción que salte a la palestra alguien como Juan A. Pedrero Santos, que sin ser precisamente un niño era hasta apenas hace nada un práctico desconocido en el fandom (salvo para los que frecuentan o frecuentamos en su día el foro de Pasadizo.com). Con la publicación de Terror Cinema, una de las novedades editoriales más comentadas y vistosas del 2008, Pedrero Santos ha hecho realidad un sueño suyo, y de paso ha aportado su granito de arena a una bibliografía no siempre fácil de localizar para un lector que sólo lea en castellano.

Terror Cinema es un repaso cronológico por la historia del cine de terror desde el cine mudo y "El gabinete del Dr. Caligari" (1919, de Robert Wiene) hasta "Tiburón" (1975, de Steven Spielberg), tomado este título como item de punto y final. Una historia del género bien informada y muy lucida, con un aspecto despampanante por su maquetación y sobre todo por el festival de material gráfico, carteles y fotos, que aporta como complemento a los textos. Y es también una obra necesariamente epidérmica, algo superficial, como no podía ser de otro modo en un repaso tan general a sesenta años de cine. No le servirá a todo el mundo, pero haciendo mías las palabras de Roberto Cueto en el prólogo, es una obra que me habría encantado poder tener cuando era jovencito y me estaba iniciando en esto del cine. Porque claro, es esa clase de libro que te descubre las Obras Maestras, los "must see", que es por donde empezamos muchos de nosotros (yo sí, desde luego). También se pueden discutir las opiniones del autor en cuanto a alguna cosa, sobre todo según se acerca al cine más contemporaneo; pero para eso ya está el filtro del lector: vean las películas, y luego decidan si están de acuerdo con Juan o no.

Dije antes que Juan A. Pedrero Santos era hasta hace poco un amigo para un reducido círculo pero un desconocido para el mundo en general. Ahora esto ya no es así. Hoy por hoy el autor es uno de los colaboradores más importantes de la web afín Pasadizo.com y crítico de la revista SciFiWorld. Bienvenido, y que no sea este su último libro.


A continuación ofrecemos la transcripción que una charla mantenida con él por el posible interés que pueda tener de cara a los lectores de Terror Cinema y para los aficionados en general dado algunos de los temas que se tratan:



ENTREVISTA A JUAN A. PEDRERO SANTOS

Terror Cinema es básicamente una historia general del cine de terror a través de sus títulos más importantes. ¿Quedaba algo por contar? ¿Qué crees que distingue tu libro de otras obras similares?
Yo diría más bien que trata de ser una historia del género pero acotada en el tiempo. Por supuesto que sí quedaba algo por contar: mi opinión. En cuanto a anécdotas, curiosidades, datos históricos, etc. está ya todo contado, pero eso no quiere decir que esté accesible a todo el mundo, al menos en papel. Libros que traten las mismas cosas que TERROR CINEMA por supuesto que se han publicado; ahora bien, te reto a que entres en una librería y busques uno parecido, te será muy difícil sino imposible. Los libros de Carlos Losilla y de José María Latorre, que creo son lo que más merecen la pena, están descatalogados y son inencontrables. Para que te hagas una idea, el de Losilla (“El cine de terror, una introducción”, Editorial Paidós) lo compré hace poco por Internet en una librería de Buenos Aires, por supuesto requeteusado, y lo mi mismo pasa con el de Latorre y su “El cine fantástico”, editado por Dirigido por. El mercado editorial español, en lo que a libros de cine se refiere, es así; las tiradas son tan pequeñas y tardan tanto en agotarse que cuando lo hacen ya no se sacan más ediciones, con lo cual para que exista interés en el mercado sólo hace falta esperar el hueco. No obstante algo muy interesante distingue a TERROR CINEMA de cualquier otra cosa publicada en España e incluso en el mundo entero (y aquí no exagero nada): su apartado gráfico y la calidad de la edición, espectaculares ambos y reconocido así por todo el que conoce la obra.

¿No te da miedo de que por la misma naturaleza panorámica de esta clase de libros, el resultado parezca un tanto “elemental”? Entiéndeme: me refiero a elemental como un libro general que se titulase “Historia de la humanidad en un tomo” lo pueda ser respecto a la historia.
Bueno, pero eso no tiene nada de malo, siempre puede haber distintos niveles de profundización y el primero, desde luego, es el elemental. En este caso, mi libro puede servir de introducción y guía a cualquiera que desee conocer el género de una manera introductoria pero bastante completa. Yo entiendo por donde va tu pregunta; está claro que a personas como tu o yo, o a muchos aficionados talluditos y duchos en la materia el texto no les va a aportar demasiado, aparte del entretenimiento de comparar sus opiniones con las mías, pero reconoce que al final los “expertos” son cuatro y hay vida más allá de los “expertos”.

¿A qué tipo de lector piensas que va dirigido tu libro y qué objetivos busca cumplir?
Pues te contesto en la anterior pregunta, a los completistas (como pueda ser mi caso) y al lector del montón que tiene cierto interés por el género pero no es un fan incondicional como pueda ser nuestro caso, o incluso a fans incondicionales pero que por su juventud es ahora cuando necesitan de este tipo de textos.

¿Piensas que existe un espectador promedio joven del cine de terror? ¿Y cual es la actitud que sientes a tu alrededor respecto al cine clásico? ¿Estamos perdiendo nuestras raíces?
Sí, yo pienso que el prototipo de espectador de cine de terror sería un varón con una edad situada entre los 15 y los 50 años, pero con más peso del tramo comprendido entre 15-30, sobre todo porque esa es la gente que más va al cine. Sólo hay que ver la cartelera para ver qué tipo de películas llenan las salas (si es que hoy día se llena alguna). Respecto al cine clásico y si vuelvo a olvidarme de los muy aficionados, la actitud que observo es la de indiferencia y rechazo:”¿antigua y en blanco y negro?, Puagh..., que asco.” Una de las labores que debemos hacer los que formamos parte del fandom es precisamente la de difundir el género en su faceta más clásica, no podemos olvidar la labor educativa que sólo nosotros podemos auto encomendarnos si de verdad amamos el cine, con este género en particular.

¿Por qué has marcado el límite del libro justo en Tiburón?
Pues había que acotar el trabajo de alguna manera, y dado que lo que yo quería tratar es el cine “clásico” (sin entrar a definir el concepto) tenía el problema de donde poner la cota final, y creo que Tiburón es un enlace muy bueno entre el clasicismo (tanto en cuanto a las formas como en cuanto a la antigüedad) con lo que podemos considerar como cine moderno.

Llegas hasta los años 70, y yo a esas películas ya no las considero exactamente “clásicas”. ¿A qué se refiere el texto de la portada que dice “Cine clásico de terror”?
Pues entonces te aclaro lo anterior. Aunque soy consciente de que el término clasicismo referido al cine se puede entender de muchas maneras (ya sea como el cine dotado de una cierta antigüedad, ya sea el cine producido dentro de la época dorada del sistema de estudios en Hollywood,...), la leyenda que subtitula el nombre del libro aspira a dejar claro que vamos a tratar el cine de antes, olvidándonos en esta ocasión de las décadas más próximas, que ya tienen otros estudios, algunos muy discutibles, más recientes.

Según avanza la línea cronológica en tu libro y nos aproximamos a los tiempos actuales, se va infiltrando en el texto un tono bastante negativo que se dirige contra la manera de hacer cine de terror de los últimos años, del cine de terror reciente. ¿No temes que el tuyo parezca un punto de vista un tanto “reaccionario”? ¿Eres de los que piensan que “cualquier tiempo pasado fue mejor”?
La defensa de los viejos tiempos, cualquiera que sea el ámbito en el que suceda, está muy relacionada con la melancolía y el sentimentalismo que aporta el recuerdo de las primeras vivencias, en nuestro caso las relacionadas con el cine, de esos momentos de la infancia o la adolescencia donde todo deja mucha más huella que los acontecimientos que sucedan en la edad adulta. No obstante, es obvio –y si no lo es lo digo yo- que ni tu ni yo somos tan viejos como para haber visto en tiempos de su estreno Nosferatu, el vampiro o El Golem (el lector puede aquí imaginar risas), por lo que parece claro que lo que podemos valorar en este caso es la calidad. Con esto te quiero decir que aunque haya un mucho de melancolía, también hay mucho de un sentir el cine actual como con bastante menos enjundia que el cine precedente. Si eso es reaccionario o no me importa un carajo, la verdad.

¿Y no crees que existe muy poca voluntad de comprensión de los mecanismos psicológicos del miedo que han conducido al espectador de hoy hasta estas concepciones del cine de terror? Me refiero: que una parte mayoritaria de la crítica carece de una visión científica de su labor, y está demasiado empeñada en la defensa de las formas de ayer en lugar de dedicarse a tratar de explicar las respuestas actuales. Esos críticos ejercen como “resistencia” sobre una serie de cuestiones que tal vez dentro de veinte años van a haber sido interiorizadas, del mismo modo que en su día se consideró que la sexualidad y la violencia de las películas de la Hammer las hacían objetos de pésimo gusto. ¿Se ejerce la crítica de cine mirando hacia la librería que tenemos detrás en lugar de mirando hacia el hombre y hacia delante?
Nadie es perfecto, y cualquiera que realiza una labor, la que sea, siempre la va a realizar con un sesgo y unas limitaciones. Lo correcto es ser consciente de la existencia de esas barreras y aplicarse más a fondo en superarlas y comprender los nuevos modos y las nuevas temáticas o enfoques, tanto narrativos como temáticos, con todos los nuevos matices que los tiempos modernos puedan ofrecer. Pero tienes que entender que es mucho más fácil asumir o asimilar lo nuevo teniendo por delante cierta perspectiva, y por desgracia eso sólo lo da el tiempo.

¿Cuáles son las virtudes principales del cine de terror clásico que deberían ser reconsideradas y tomadas como modelo para enriquecer el cine actual?
No se si en realidad hay virtudes del cine clásico que deban ser asumidas por el cine moderno. Cada uno es hijo de su tiempo y hay que esperar que los artistas y los técnicos, e incluso los espectadores, se expresen tal y como son, y de ahí trascenderá lo que tenga que trascender. Quizás lo que hoy es innovador dentro de cuarenta años también lo consideremos clásico.

¿Y cuales crees que son los peores vicios y problemas del cine de terror que “consumimos” actualmente?
El principal problema es que la industria americana, que es la que marca el ritmo, está muy alejada de la creación y muy centrada en los resultados económicos. Parece como si quien dirige hoy en día las productoras fueran meros ejecutivos que hoy fabrican películas y dentro de unos días pudieran fabricar zapatos, su único trabajo y objetivo es recaudar, sin pensar en el elemento creativo. Esto siempre hablando del cine mainstrean que es el que llega a todas partes (léase multisalas de centros comerciales), aunque de todo hay en la viña del señor. No obstante, últimamente hay un fenómeno curioso; antes las salas de versión original proyectaban películas que normalmente no se podían ver en otros cines, ni siquiera dobladas. Ahora, en cambio, estas salas cada vez más se dedican a la explotación del mismo cine mainstrean pero en v.o.; así multitud de películas actuales ni siquiera se estrenan; como comentan en un número de cahiers de cinema España se da lo que ellos llaman la invisibilidad del cine, relegándose montones de películas a su explotación en dvd.

¿Salvarías, supongo que sí, algunos títulos de esta última década? ¿Cuáles?
Por supuesto, por ejemplo Jeepers Creepers, The Descent, Dog Soldiers, La niebla, El incidente (el cine de Shyamalan en general y entendiéndolo como fantástico más que terrorífico), Funny Games (las dos versiones), Wolf Creek, El amanecer de los muertos, La casa de los 1000 cadáveres,…, hay bastantes cosas muy interesantes, y ciñéndome únicamente a la producción del año 2000 para acá.

¿Cómo ha resultado la experiencia de escribir este libro? ¿Crees que repetirás? ¿En caso de que sí, reincidirás en esta temática?
Ha sido la realización de un sueño. Por mi parte sí intentaré repetir, otra cosa es que los editores vuelvan a confiar en mi, estimo que sí, ya veremos. En cuanto a la temática, ya estoy preparando mi segundo libro (aun sin habérselo ofrecido a ningún editor) y te puedo decir que no está relacionado con el terror, sí un poco con el fantástico, pero muy tangencialmente, hasta ahí puedo leer.

¿Cuál ha sido la última película fantástica que te haya gustado mucho?
Mucho, mucho La niebla de Frank Daranbont, sublime y espeluznante.

Entrevista a Juan A. Pedrero Santos

Terror Cinema
Editado por Calamar Ediciones. Prólogo de Roberto Cueto. Tapa dura. 445 páginas. Mäs de 700 ilustraciones. Precio: aproximadamente 35 euros.

Otras obras similares:
100 películas de terror (de Fernando Alfonso Barahona, Ed. Royal Books, 1993)

Cine bizarro: 100 años de películas de terror, sexo y violencia (de Diego Curuberto, Ed. Sudamericana, 1996, Argentina)

La imagen del miedo: 100 años de cine de terror (de Julio M. García Llopis, Ed. Tro, 2000)

Escalofríos: 50 películas de terror de culto (de Eduardo Guillot, ed. Midons, 1997)

El cine fantástico (de José María Latorre, Ed. Dirigido Por, 1987)

El cine de terror: una introducción (de Carlos Losilla, Ed. Paidós, 1993)

Museo del miedo: las mejores películas de terror (de Hilario J. Rodríguez, Ed. JC, 2003)

Pánico en las salas: 100 años de escalofríos cinematográficos (Varios autores, Ed. Fotogramas - Cuadernos de cine, 2006)

Fotos
Terror Cinema
Terror Cinema
Terror Cinema
Terror Cinema

 

Revista Fantastique. Los contenidos son propiedad de sus autores; todos los derechos reservados